El Ayuntamiento de Soria abrió ayer jueves una lonja micológica en el mercado municipal, con la intención de garantizar, como punto de compra y venta, la trazabilidad y la calidad de los recursos micológicos hasta el próximo 20 de noviembre.
De este modo, Soria adelanta a Segovia en una propuesta que se planteó hace años en la ciudad del Acueducto, pero que no ha vuelto a tener seguimiento por parte de ningún sector.
La concejala de Comercio y Turismo de Soria, Yolanda Santos, que visitó la lonja micológica municipal, subrayó a los periodistas que el objetivo fundamental es el aprovechamiento de los recursos endógenos de los propios montes sorianos.
«Esta lonja abre en una apuesta por la sostenibilidad de nuestra materia prima. Siempre hemos defendido el trabajo para la regularización de este producto para ponerlo en valor y que, además, ese plus se quede en nuestro territorio y revierta en nuestros vecinos y vecinas», ha asegurado.
La lonja micológica es un punto de compra de producto fresco que llega de la mano de los recolectores que tienen el permiso correspondiente de comercialización.
Los encargados de la lonja supervisan los ejemplares, los certifican en función de la calidad, identifican las especies y posteriormente se colocan y se ofrecen a la venta.
«Los recolectores con estos permisos ya saben, además, cuales son las prácticas correctas en el monte y las traen en las mejores condiciones», ha explicado la concejala quien también ha recordado que «por la experiencia del año pasado nos encontramos con dos perfiles de compradores». «Por un lado, son los propios sorianos quienes vienen, pero también hay una parte de turistas que aprovechan su estancia para adquirir estas setas», especificó.
Respecto al tipo de especies que se ofertan, la responsable municipal ha explicado que boletus, níscalos y setas de cardo son «el trío de ases y los ejemplares más frecuentes».
Santos matizó que «no todas las setas comestibles son comercializables y hay que seguir la normativa que recoge el Real Decreto en este sentido». También admitió que poco a poco tanto recolectores como compradores buscan nuevos tipos de setas como macrolepiotas, piel de corzo, lengua de vaca, pie azul o rebozuelos, entre otros.
