La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) avaló y consideró factibles la previsión de crecimiento para 2023 presentada por Castilla León, que se eleva un 1,6 por ciento, ya que aunque es superior a la estimada por la AIReF, del 0,6 por ciento, se sitúa “dentro de la horquilla de estimaciones del consenso de analistas” y son inferiores a las contempladas en el cuadro macroeconómico que acompaña a los Presupuestos Generales del Estado.
Según recordó la AIReF en un comunicado remitido a Ical, estas previsiones macroeconómicas realizadas por Castilla y León se sitúan “en un contexto de incertidumbre que dificulta su valoración en el ámbito nacional, pero de forma acrecentada en el ámbito territorial”, ya que la última información disponible sobre la Contabilidad Regional de España es la referente al año 2020 y “no resulta concordante con la información para el conjunto nacional tras las revisiones estadísticas del pasado mes de septiembre”.
Por ello, aunque Castilla y León estima que su PIB podría crecer un 3,3 por ciento en 2022, “previsión optimista al encontrarse en el extremo superior del rango de previsiones disponibles de otros organismos e instituciones privadas y de la propia AIReF”, para 2023 prevé un crecimiento del PIB en términos de volumen del 1,6 por ciento, lo que la enmarca “dentro del rango de las estimaciones realizadas por otros organismos, aunque las últimas actualizaciones han tendido a rebajar los pronósticos”.
De esta manera, la AIReF estima las previsiones para 2023 presentadas de Castilla y León son factibles y, como tal, las avala. No obstante, y dada la relevancia de la planificación a medio plazo, la AIReF recalca que sería deseable “la inclusión de un escenario macroeconómico que abarcase más allá? del periodo de los presupuestos generales anuales”. Asimismo, sería deseable la inclusión de información acerca del deflactor implícito del PIB del cuadro macroeconómico.
La AIReF destaca que Castilla y León “cumple la recomendación de remitir, con anterioridad a la publicación del proyecto de presupuestos, la información sobre las previsiones macroeconómicas que lo sustentan y la correspondiente petición de aval”. Asimismo, se cumple el consejo de buenas prácticas de inclusión de una comparativa con otras previsiones independientes y de aportación de información de las técnicas econométricas, modelos y parámetros y de los supuestos utilizados en sus previsiones, si bien “sigue presentando poco nivel de detalle”.
