La Plaza Mayor registró ayer el ambiente de las grandes ocasiones donde cenenares de personas presenciaron el concierto de Kiko Veneno, que trajo a Segovia las canciones de su último elepe «Dice la gente», aderezadas con algunos de sus éxitos más clásicos.
Con el alma encogida aún por la decepción de la capitalidad europea, los segovianos tardaron en entrar en la propuesta musical del más andaluz de los catalanes, que con su disco retoma la senda del rock con raíces que le ha dado importantes éxitos a lo largo de su dilatada carrera.
Veneno tuvo que luchar con un público bajo de ánimo y en ocasiones poco respetuoso con su propia actuación, pero consiguió sobreponerse para imponer su propuesta y hacerles entrar en ella sin ningún tipo de dudas. También tuvo que superar algún problema con el sonido que le hizo sentirse incómodo en algunos momentos. Finalmente, todos pudieron disfrutar de canciones como «los delincuentes», «Joselito» o «Superhéroes de barrio», mezcladas con otras nuevas y muy hermosas, como la que da nombre a su último trabajo discográfico.