La segunda edición del Festival Internacional de Magia e Ilusionismo ‘La villa encantada’, que reunió a cientos de personas en cada uno de sus actos, no podía cerrar de otra manera que no fuera por todo lo alto. El encargado de este broche final fue el afamado hiptonizador de origen galo Jeff Toussant, conocido por sus apariciones en televisión, concretamente en el programa ‘Hipnotízame’. El humor y la sorpresa fueron el hilo conductor de un show realmente original y que sorprendió enormemente a todos los asistentes. La nave central de San Francisco se llenó para conocer qué es la hipnosis y, sobre todo para que los escépticos creyeran en esta disciplina. Después de las explicaciones pertinentes sobre las pautas a seguir para entrar en estado de hipnosis, Toussant pidió voluntarios para someterse a él. Una multitud de cuellaranos en su mayoría se subieron al escenario para comprobar en primera persona qué se siente.
Más de 50 lo experimentaron, casi todos jóvenes. Toussant comenzó por relatar ciertas indicaciones mientras todos mantuvieron los ojos cerrados. Poco a poco, el público pudo comprobar como casi todos “entraban en trance”. Uno a uno, el hipnotizador los fue tumbando para después comenzar a realizar “experimentos”. En sillas y en el propio suelo del escenario, los cuellaranos fueron entrando en el más profundo estado de hipnosis. En alguna de las demostraciones, Toussant quiso multiplicar su avaricia por 100, 1.000 y 10.000, y les explicó que cada vez que observaran un papel en blanco, su realidad sería un billete de 500 euros. Al mostrarles papeles en blanco, todos corrieron a guardarlo, sorprendiendo al público, que levantaba los aplausos boquiabierto. Bailaron, rieron y se movieron al antojo del hipnotizador que demostró en numerosas ocasiones que la hipnosis era real.