La Presidencia Federal de Izquierda Unida acordó ayer adoptar medidas “urgentes” respecto a la federación de Madrid ante la “insostenible” situación de crisis atravesada durante los últimos meses y abrir paso a “una nueva etapa en la historia de IU en Madrid”. El conflicto con Madrid ocupó de nuevo ayer una parte importante de la reunión de la Presidencia Federal, que emplazó al Consejo Político que tendrá lugar el próximo domingo día 14 a zanjar el asunto y preparar las elecciones generales con el conflicto ya resuelto.
La Presidencia aprobó por 44 votos a favor, once en contra y cuatro abstenciones un informe presentado por el coordinador de la Presidencia, José Luis Centella, que emplazaría al secretario de Organización, Adolfo Barrena, a presentar la próxima semana una propuesta que solucione el conflicto con Madrid. Tras la dimisión de toda la dirección en pleno de IUCM, las opciones que tiene IU Federal serían amplias y van desde la creación de una gestora en la federación hasta ‘romper’ con el partido en Madrid y crear una nueva organización que sume a sus militantes y añada a aquellos que se han ido durante los últimos meses en este caso.
Según explicaron a Europa Press miembros de la Presidencia, las intervenciones de sus miembros se dividieron entre las dos opciones, aunque prácticamente todos coincidieron en la necesidad de tomar alguna decisión. Los contrarios a la ‘desfederación’ avisaron de que romper con IUCM supondría dejar ‘huérfanos’ a casi 5.000 militantes, algunos de los cuales podrían quedarse por el camino y decidir no sumarse a la nueva organización.
El informe aprobado por la Presidencia constató que la dirección regional “confronta” con la política federal y “llega a cuestionar” al candidato elegido por IU a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, cuyo enfrentamiento con IUCM ha sido muy acusado y fue señalado por sus dirigentes como culpable electoral.
