En un panorama de crisis generalizada y en especial con graves dificultades en el ámbito ganadero, el grupo Incova destaca por su situación, más hogada, y con una trayectoria postiva. Así se puso de manifiesto en la asamblea general de accionistas celebrada el pasado fin de semana, donde los socios ratificaron la gestión y dieron su visto bueno a las cuentas anuales del año 2011.
Incova experimentó una mejora global con más actividad y con un aumento del beneficio neto. Ello ha permitido amortizar una buena parte de su importante inversión en Segovia, lo que consolida más si cabe los cimientos de la empresa nacida entre ganaderos segovianos, y mejora del balance económico.
El propio presidente de la sociedad, Bernardo Gil, reconoció que el ejercicio 2011 “ha aportado unas cifras mejores que las del año anterior, y algo mejores de lo que se esperaba”. Su beneficio neto fue de 201.000 euros, frente a los 161.000 euros del año anterior; dentro de una facturación total que superó los 70 millones de euros en el conjunto de las empresas.
La actividad primaria de producción de pienso en la fábrica de Escobar de Polendos se mantuvo prácticamente estable con un crecimiento del uno por ciento en volumen de producto, pero que, debido al incremento de los precios de las materias primas, hizo que la facturación pasara de nueve a más de doce millones de euros.
Pero donde más se percibió la buena progresión del grupo fue en Incova Centro Cárnico, que desarrolla su actividad en las instalaciones de El Espinar. Con una facturación de unos seis millones de euros —que la han clasificado en ‘gran empresa—, en este complejo se sacrificó un total de 46.456 animales vacunos, con más de 15.000 toneladas. La mayoría eran procedentes de granjas de los socios de Incova; el resto, de maquila. En esta actividad anexa a la “base de nuestro proyecto” —aclaraba el presidente— ha desempeñado un papel importante la sociedad Cárnicas Marqués, que se incorporó como cliente en el año 2009. También han estado trabajando para el CIC de Tradicarne. En total, cada mes se procesan casi 300 toneladas de carne, un 8 por ciento más. Bernardo Gil reconocer sentir cierta debilidad por las empresas segovianas y su intención es poder lograr una buena sintonía con las sociedades que realizan actividades similares.
En una asamblea con una mayoritaria asistencia, a la que también acudió el presidente de la FES, Pedro Palomo, los socios respaldaron la gestión llevada a cabo en las distintas sociedades del grupo ganadero. En total el grupo representa a cinco empresas que suman un total de 107 trabajadores, desde la matriz Integración Comercial de Vacuno S.A., la fábrica Incova Piensos, las comercializadoras Servical e Invoca Producción, e Incova Centro Cárnico. Agrupa a más de 130 socios, entre los que se encuentran los ganaderos que impulsaron la empresa matriz.
