Dicen que una princesa nunca llora, pues se le podría caer la corona… Que es tan sensible que puede notar un guisante escondido bajo siete colchones, que despierta tanta ternura que hasta un pirata moriría de locura, pero también dicen, que no hay mayor posesión que tener el corazón de una princesa …
Esa es la breve sinopsis del montaje de títeres, adaptación del conocido cuento popular de Hans Christian Andersen, que está programando Titirimundi durante tres días —ayer, hoy y mañana— en el teatro de La Cárcel, centro de creación de titularidad municipal.
En el montaje de la compañía catalana Festuc Teatro los personajes cogen vida en un taller de títeres. La protagonista, Amira, hija del rey Mustafá de Arabia decide huir para evitar que su padre la case con un sultán que ella no conoce, lo mismo le pasa al príncipe Arnau cuando su madre le obliga a enamorarse de la chica que sea capaz de notar la presencia de un guisante escondido bajo siete colchones. Todo cambiará cuando el destino hará que Arnau y Amira se conozcan.
Se trata de un espectáculo de títeres con música en directo apto para todos los públicos a partir de 3 años que transporta a un mundo de imaginación, aventuras y fantasía.
Tras la sesión de ayer, todavía hoy y mañana hay oportunidad para verlo a las 18 horas en el citado teatro de La Cárcel, con entradas a 6 (niños) y 8 euros (adultos).
