La actividad de Ibedrola en Castilla y León tuvo un impacto económico superior a 8.600 millones a lo largo de la última década, cifras que reflejan el «compromiso» de la compañía con la Comunidad, según destacó su presidente, Ignacio Sánchez Galán, durante un encuentro con 23 directivos celebrado en Salamanca, en el marco de reuniones periódicas que desarrolla la empresa analizar la evolución y las perspectivas del grupo.
Galán anunció que la firma prevé invertir este año 50 millones en la Comunidad, de los que más de la mitad se destinará a las redes inteligentes. Tras recibir la Medalla de Oro de Salamanca, Iberdrola aprovechó para mantener una reunión en la ciudad del Tormes este fin de semana con los principales directores ejecutivos de la empresa
El presidente de Iberdrola explicó que, de los 8.600 millones, cerca de 4.430 se corresponden con compras realizadas a más de 700 empresas castellanas y leonesas que prestan servicios de obras, trabajos y mantenimiento de la red de distribución, de obra civil y mantenimiento de centrales de generación y parques eólicos y de limpieza industrial. Las inversiones llevadas a cabo desde 2002 por la empresa en la Comunidad ascendieron a más de 2.620 millones. En este sentido, Sánchez Galán señaló que, fruto de ese «esfuerzo», la compañía logró en 2012 una calidad de suministro «histórica», con un tiempo de respuesta (Tiepi) de 61,8 minutos.
Ante la cúpula directiva, el primer ejecutivo del grupo subrayó la inversión en el proyecto STAR (Sistemas de Telegestión y Automatización de la Red), que implicará un montante de 195 millones en Castilla y León hasta 2018. Esta iniciativa permitirá «no sólo la modernización de la infraestructura eléctrica de Iberdrola, sino también impulsar la economía castellana y leonesa a través de contratos con empresas locales y una mayor contratación de personal cualificado».
Consolidación
Sánchez Galán expuso a los 23 directivos la visión estratégica y los planes de consolidación internacional del grupo que, a lo largo de la última década, ha convertido a Iberdrola en un «líder energético global», con 31.000 empleados, presencia en decenas de países y que suministra energía a más de 120 millones de personas e industrias en todo el mundo.
El compromiso de la firma con Castilla y León, en el que también se enmarca la reunión de los directivos este fin de semana en Salamanca, responde a su profunda vinculación con la Comunidad, «en la que nació hace ya más de 110 años y donde lleva caminando desde entonces por la senda de las energías sostenibles desde un punto de vista medioambiental y económico». La apuesta por las energías limpias comenzó precisamente con la construcción de los Saltos del Duero y, después de más de un siglo, «ese compromiso se ha hecho aún mayor», dado que la empresa es en la actualidad «un líder mundial en energía eólica».
Posee 5.930 MW de potencia en la región, 236 subestaciones, más de 15.400 centros de transformación, 6.400 kilómetros de líneas de muy alta y alta tensión. Su número de clientes asciende a 1,6 millones y sus empleados alcanzan la cifra de 1.130.
