Sin prisa pero sin pausa, con la organizada tenacidad con la que las hormigas almacenan su sustento para pasar el invierno, los alumnos del grado de Publicidad y Relaciones Públicas de la Facultad de Ciencias Sociales del campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid han conseguido entregar al Banco de Alimentos cerca de media tonelada de productos alimenticios no perecederos que servirán para paliar las necesidades de muchas familias segovianas en estos difíciles tiempos de crisis.
La iniciativa puso ayer el punto final con un acto en el ágora del campus público segoviano en el que los voluntarios que han colaborado en esta iniciativa expusieron su proyecto.
Uniformados con la sudadera adornada con el logotipo de la «Operación Hormiga», los voluntarios mostraron un video explicativo de la filosofía de esta campaña, enmarcada en el proyecto Social Innova auspiciado por la propia facultad en el que los alumnos desarrollan iniciativas solidarias a través de campañas publicitarias y de marketing vinculadas a proyectos asistenciales.
Los alumnos entregaron al vicerrector del campus, José Vicente Álvarez y al decano de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, Agustín García Matilla un diploma en reconocimiento a la colaboración que la universidad ha prestado para desarrollar el proyecto, y ambos subrayaron ante los alumnos la importancia de un proyecto que surge «desde la conciencia crítica que los universitarios deben tener hacia la sociedad que les rodea».
Posteriormente, Coral Morera, la profesora que dirige el proyecto Social Innova, agradeció el «talento y la creatividad» de los alumnos al servicio de esta causa solidaria, y cerró el acto el presidente del Banco de Alimentos de Segovia, Rufo Sanz, que valoró la labor solidaria de los jóvenes a favor de las personas que sufren necesidades.
La «Operación Hormiga» ha contado también con la colaboración de establecimientos hosteleros y supermercados de la capital, que han donado alimentos para esta iniciativa que hará posible que muchas familias segovianas puedan soportar los rigores de la crisis con algo más de comodidad.