Hace ya cuarenta años que se despidió de los escenarios The Band, uno de los más relevantes grupos de rock en los años setenta. De hecho, el diario ‘The New York Times’ consideraba que The Band era “probablemente el grupo de rock más respetado de América”. Aquel concierto reunió a los mejores músicos de su generación: Bob Dylan, Neil Young, Van Morrison, Eric Clapton, Doctor John, Ringo Starr o Joni Mitchell, entre otros muchos iconos de la cultura popular. Estas leyendas, junto a Muddy Waters, Bobby Charles, Staples Singers, Paul Butterfield, Ronnie Hawkins o Ron Wood (Rolling Stones), desplegaron durante la tradicional noche de Acción de Gracias de 1976 todo su talento para rendir homenaje al grupo que acompañó durante años a Bob Dylan, reciente premio Nobel de Literatura.
Pero, lejos de quedarse sólo en un bonito recuerdo para quienes lo vivieron en directo, el concierto fue grabado por Martin Scorsese, dando lugar a uno de los mejores documentales musicales de la historia audiovisual.
“La película es poco conocida y para mí eso es un misterio y una de las palancas por las que me puse a escribir el libro”, reconoce Miguel López, colaborador de EL ADELANTADO, quien presentará esta tarde su último libro —en el bar Santana, a las 20.30 horas—, ‘Imposible vivir así’, basado tanto en el propio concierto como en el documental de Scorsese.
Es un misterio que no haya llegado al gran público “porque la película es de Martin Scorsese; porque reúne a los mejores músicos de los 70; porque es un documento histórico, ya que el rock también tiene su historia y este es un documental que da un salto cualitativo en el género, porque es la primera vez que se filmó un concierto de rock en 35 milímetros”, explica López, pero, sobre todo “porque es una película de culto”, asegura. De hecho, durante el mes de noviembre se celebra a lo largo de todo el mundo el aniversario de la película y hay conciertos conmemorativos.
Reconoce el autor que su amor por ‘The Last Waltz’ viene de lejos. “La película la vi hace más de 30 años y me impactó. Siempre me ha gustado la música, pero este documental me abrió las puertas de la música, de las tradiciones en Estados Unidos”, recuerda, a lo que añade que “aparecen tantos músicos que fue un descubrimiento, tanto del mundo de la música como de un movimiento cultural de la época”.
Y, al no haber ningún trabajo profesional sobre la película, López cogió el toro por los cuernos y se lanzó a ello. En principio, reconoce, “me parecía que era para un mundo reducido, un tanto freaky”, por ello la edición original era digital y se colgó en diversas plataformas. “De forma sorpresiva, porque yo pensaba que no había mercado para este tipo de libros, se empezó a vender muchísimo y al cabo de dos años vimos que había un público muy fuerte, que había mucha gente sintiendo lo mismo que yo”, cuenta López, por lo que decidió lanzar la edición en papel.
Edición que será presentada hoy a los segovianos — “mi abuela era de Segovia, de Cantimpalos, y para mí es una obligación”, dice— en el bar Santana, escenario elegido porque “es una de las columnas vertebrales de la cultura popular de Segovia, menos institucionalizado y con más garra”.
