El presidente de la Comunidad, Juan Vicente Herrera, y el exsecretario general del PSOE de Castilla y León, Jesús Quijano, coincidieron ayer en Burgos en que la crisis debe servir para «reforzar» el Estado de las autonomías y corregir las deficiencias que pudiera tener, y no para acusar al modelo territorial de ser el causante del peor momento de España en décadas.
Herrera y Quijano participaron en la capital burgalesa en un foro-debate organizado por ‘El Norte de Castilla’, y que se enmarca dentro del 30º aniversario del Estatuto de Castilla y León. El encuentro reunió al actual presidente de la región y al ahora catedrático, antes político socialista, para departir acerca del pasado, la actualidad y los retos de Castilla y León.
Sobre la mesa, la actual coyuntura económica, que tanto para Herrera como para Quijano ha de ser aprovechado para corregir errores o duplicidades del modelo autonómico, «no para reprochar que el Estado de las autonomías sea causante de nada», indicaron.
En este sentido, ambos consideraron que el actual «es uno de los momentos más complejos de la Historia», al tiempo que es «necesario» eliminar la idea de que el problema se solucionaría con un modelo centralizado que eliminase cualquier competencia territorial. «El centralismo nunca arregló nada en España», subrayó Quijano, mientras que Herrera consideró que la legitimación del Estatuto se debe, en buena parte, al trabajo diario que permite que los ciudadanos dispongan de recursos educativos, sanitarios y de medio ambiente, gracias al modelo regional.
Herrera y Quijano rememoraron la Castilla y León de 1983. Un tiempo lejano, del que ambos creen «se ha avanzado mucho y se ha aprendido». Nunca perfecta, como ambos afirmaron, «la autonomía fue una buena idea histórica para Castilla y León», un bien «preciado». Gracias a la promulgación del Estatuto, «participamos en el proyecto común de España sin renunciar a nada y hemos podido recuperar identidad».
En la misma línea, Quijano destacó aquella «iniciativa nostálgica y útil» de creación de una comunidad llamada Castilla y León en pleno proceso democrático.
En el tiempo de reflexión, el presidente autonómico declaró que es necesario velar por el modelo territorial, y afirmó que «sería un desperdicio enviarlo a la papelera de la Historia». Una idea que no resolvería ninguno de los problemas actuales porque tiene la convicción de que los servicios públicos los presta la Comunidad.
Corregir errores, evitar duplicidades, fijar población y unir a las nueve provincias son los retos principales que, según Quijano y Herrera, quedan en manos de quienes ocupen cargos políticos en los próximos 30 años. Un trabajo en el que será necesario, matizó el socialista, «corregir dos deudas: la demográfica y la territorial».
En este sentido, Herrera consideró que el futuro está más que avalado gracias a cuatro universidades públicas que ofrecen una educación «de futuro», y una red de transportes en la que «no sobra ningún aeropuerto».
