El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, urgió al Gobierno la puesta en marcha del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) para conocer sus condiciones para las autonomías y evitar que las expectativas creadas cierren la financiación ordinaria con la participación de los bancos en este instrumento estatal de rescate. Herrera afirmó que la Comunidad no va a pedir anticipos ni tiene «especiales tensiones de tesorería» y paga a los proveedores en el plazo medio previsto.
En la apertura del curso económico en la Feria de Muestras de Valladolid, que ya se ha convertido en un clásico del nuevo periodo tras las vacaciones, el presidente repaso la «dramática» situación económica por la recesión y el aumento del paro, planteó algunas medidas para salir de la crisis y ofreció datos del cumplimiento del déficit. «Se hacen los deberes», resumió sobre la reducción del gasto público y los ajustes.
Ante la petición de ayuda por comunidades como Cataluña o Andalucía, Herrera confirmó que Castilla y León no tiene «urgencia» para acudir a mecanismos de financiación ni pedirá anticipos porque su situación de tesorería no tiene «especiales tensiones». Aunque sin esa urgencia, no descartó ir a instrumentos de financiación públicos o privados para completar el cien por cien del presupuesto autonómico. «Se hará con normalidad, con naturalidad, pero sin prisa», añadió sobre la posibilidad de acudir a ese fondo.
Sin embargo, abogó por la puesta en marcha del Fondo de Liquidez Autonómico para conocer sus condiciones y evitar que las expectativas creadas puedan cerrar la financiación ordinaria con la entrada de los bancos en el mismo.
Según los datos que ofreció de la contabilidad regional, el déficit de Castilla y León se sitúa en el 0,42 por ciento del PIB a 31 de agosto de este año cuando el anterior en la misma fecha era del 1,81 por ciento, si bien el presidente de la Junta matizó que ello no garantiza que en los cuatro meses que faltan para concluir el año se pueda estar en el objetivo del 1,5 por ciento previsto.
A ello unió que los pagos en la administración autonómica se realizan en el promedio medio previsto sin tensiones de tesorería, una vez que ésta se ha visto aliviada con los más de 1.000 millones abonados a los proveedores en el marco del plan estatal. Además, añadió que el 60 por ciento del endeudamiento ya se ha colocado en los mercados.
Herrera insistió en que el control del déficit y la deuda «no es un capricho ni una opción, sino una necesidad y una obligación» y, en esa línea, repasó las medidas de ajuste que se han tomado para cumplir con los objetivos, si bien incidió en que con un 37 por ciento del gasto las autonomías tienen un margen de déficit del 1,5 por ciento este año, el 0,7 en 2013 y el 0,1 en 2014.
Aprovechó de nuevo el presidente el acto para rechazar que se culpe al estado autonómico y se cuestione el modelo y, aunque reconoció desvíos en el gasto, insistió en que las comunidades cumplen y hacen los deberes.
Herrera censuró la «asimetría» de la Unión Europea por los tipos de interés altos para España y menores para los países más ricos, aunque defendió la continuidad en el euro como parte del «problema pero también de las soluciones».
Debilidad
En un día en que se han conocido los datos negativos del paro en agosto, el presidente defendió tres líneas de actuación para la recuperación económica y la creación de empleo: el equilibrio de las cuentas públicas, a través del cumplimiento del déficit, la normalización de la financiación bancaria y reforzar la competitividad.
«Hay que tomar medidas, aunque sean arriesgadas», afirmó el presidente, quien se refirió a las «decisiones complicadas» adoptadas en los presupuestos de 2012, que afectan a la reducción del gasto público, al tiempo que subrayó que se «dan pasos atrás» y así ocurrirá en las cuentas de 2013 que ya elabora la Junta. Ese camino estimó que se debe seguir desde «el sentido común, el acuerdo y la sensibilidad social» para diferencial lo que es esencial y prioritario y de lo que se puede prescindir.
Empresarios e instituciones
Representantes de las instituciones de la Comunidad y empresarios de todos los sectores participaron ayer en la jornada anual que sirve para la apertura del curso económico en la Comunidad. Políticos, sindicalistas y emprendedores intercambiaron opiniones y puntos de vista sobre la evolución de la situación económica y las medidas que se avecinan en un futuro cercano.
