El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, reivindicó ayer, durante la toma de posesión del nuevo delegado del Gobierno en la Comunidad, Ramiro Ruiz Medrano, la necesidad de «fortalecer los vínculos necesarios de cooperación y coordinación» entre las administraciones al servicio de los ciudadanos. «Es el momento de encuentros, de esfuerzos compartidos para seguir una única dirección hacia el progreso», apostilló Juan Vicente Herrera en referencia a la actual situación económica.
El presidente del Ejecutivo subrayó, en su intervención en el acto, donde también estuvo presente el ministro del Interior, Jorge Fernández, que esta toma de posesión pone de relieve «la continuidad natural y la acción política del Gobierno en Castilla y León», a la vez que significa «una extraordinaria oportunidad de revisar lo realizado en los últimos años y fortalecer los vínculos necesarios de cooperación y coordinación». «Tiempo habrá Ramiro para repasar, revisar y establecer lazos», remarcó Herrera al nuevo delegado del Gobierno, que sucede en el cargo al socialista Miguel Alejo, también presente.
Por ello, incidió en la relevancia de seguir contando con el diálogo y la cooperación «como instrumento permanente de trabajo al servicio de las personas de esta tierra larga y ancha y con tantas asignaturas pendientes». Ese, dijo, es el mensaje que el presidente de la Junta traslada al Gobierno de España en la figura de su representante en la Comunidad, al que recordó que serán muchas las cuestiones a abordar de manera inmediata, algunos de ellos a través de la Comisión de Colaboración Estado-Comunidad Autónoma creada para tal fin la pasada legislatura.
Entre ellas, incidió en «cuestiones pendientes» como la de que Castilla y León pueda conquistar una mayor participación en la una gestión «tan importante» como las aguas del Duero. Además, recordó que la Comunidad está intentando avanzar en un acuerdo para asumir en «condiciones objetivas» para mejorar los recursos de la Justicia, tanto personales como materiales. También, fijó como una de las prioridades pendientes el «dar futuro» al Plan de Convergencia Interior, a la vez que insistió en la «legítima aspiración» de Castilla y León para «fortalecer, dignificar y mejorar las condiciones» de los trabajadores de Estado que desarrollan su labor en la Comunidad y que singularizó en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
No olvidó tampoco Herrera la necesidad de «reforzar y revisar» la financiación de las comunidades autónomas y de las corporaciones locales, si bien también insistió en que hay que repasar los planes y los programas de infraestructuras necesarias y «pendientes» para el desarrollo y el progreso de Castilla y León. «Deberá escucharse la voz de la Comunidad Autónoma a la hora de fijar las prioridades», significó. En definitiva, resumió, hay un «amplísimo campo» para seguir trabajando, citando sectores como la agricultura, la ganadería y el energético.
Fernández: «Hacer más con menos».- El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, recordó que la Constitución establece que la labor de los delegados es «dirigir» la Administración periférica del Estado y «coordinarla» con la de las comunidades autónomas, lo que consideró que en la situación actual es «especialmente necesario». «Debemos gestionar recursos escasos para necesidades cada vez más intensas, debemos ser capaces de hacer más con menos, y eso exige coordinarse para conseguir las sinergias que hagan que podamos optimizar esos recursos», remarcó Fernández Díaz, quien consideró que esa coordinación está «absolutamente garantizada en Castilla y León» por la «sintonía» entre los responsables de la Junta y el nuevo delegado del Gobierno. También recordó a los 33 policías y guardias civiles de Castilla y León víctimas de ETA mientras cumplían con el mandato constitucional de garantizar los derechos y libertades de los ciudadanos. «Les debemos memoria y justicia, no les olvidaremos», apostilló.
