El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha garantizado hoy «al cien por cien de los castellanoleoneses» los servicios sociales, la sanidad y la educación y ha advertido al Gobierno de que «no busque complicidades en posibles recortes» en esta materia.
En un desayuno informativo con medios de comunicación antes de visitar el expositor de la Junta en la Feria Alimentaria de Barcelona, Herrera ha reiterado que el Gobierno que preside «no congelará el gasto social». «Me resisto a ello», ha insistido.
Ha reconocido, no obstante, que «hay que hacer un esfuerzo de contención», que «es responsabilidad de todos», aunque ha puntualizado, en referencia al Gobierno central, que «cada uno tiene que asumir sus propias responsabilidades».
El presidente del Ejecutivo castellanoleonés ha calificado de «nueva improvisación» la subida del IVA planteada por el Gobierno, que a su juicio «está dando palos de ciego», sin medidas efectivas para salir de la crisis.
Para Juan Vicente Herrera, las medidas fiscales del Gobierno son «producto de su desdichada gestión de la crisis económica».
El presidente de la Junta, que ha conminado al Ejecutivo que preside José Luis Rodríguez Zapatero a echar marcha atrás en medidas como el aumento de dos puntos del IVA, ha observado que en los últimos años hay «una huida hacia adelante en materia económica».
En referencia a la crítica del PSOE de Castilla y León de que la Junta plantea una política «obstruccionista» al Gobierno central, ha negado este extremo y ha sostenido que «el problema es que no hay un modelo» y se están castigando cuestiones como «el ahorro».
Ya en la Feria, Herrera aseguró que debe abrirse la posibilidad de instrumentos como la factura en la sombra en materia sanitaria para que el conjunto de los ciudadanos conozca el coste de la prestación del servicio, así como otros debates sobre el futuro de la sanidad “manteniendo la vocación de ser un servicio universal”.
En este sentido, aseguró que se deben dar pasos para garantizar el futuro de la prestación y abrir “un debate desde la realidad”, al tiempo que hizo un llamamiento para que no se convierta “en un pin, pan, pun”, ni en un “terreno para la improvisación”. Precisamente, se refirió al debate abierto sobre el futuro de las pensiones y criticó la “improvisación” con que se ha manejado el asunto. Para evitarlo, reclamó un diálogo “en bloque sobre todo el sistema”, con la cooperación de las comunidades autónomas. “Yo soy el primer interesado en que este debate se produzca”, sentenció el presidente de la Junta.