«Tenemos que avanzar». El presidente del PP de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, aprovechó su intervención en la inauguración de la Convención Nacional para espolear a su partido para que acometa los cambios internos que demanda la sociedad. Medidas que incluso puso sobre la mesa para que se debatan durante el cónclave que este fin de semana reúne a 2.000 dirigentes populares en Valladolid. Herrera apostó por hacer del ciudadano un protagonista más real de la política, favorecer la participación de los mejores, reforzar los elementos de control y transparencia e incluso fijar una limitación de mandatos vía estatutaria.
«Sin duda, de esta crisis de confianza y de crédito de la política, y de los políticos, se va a salir con reformas valientes, que nos mejoren en el sentido que hoy nos está exigiendo la sociedad», destacó Herrera, con una dura crítica a quienes hace de la política su único medio de vida. «Debemos evitar convertir este servicio [público] en una mera profesión o en un medio de vida. Y menos aún en una forma de enriquecerse. Honestidad es el mensaje».
Esa misma honestidad que el líder de los populares de Castilla y León considera que existe en el PP, «un partido honesto, lleno de personas honestas» que se esfuerza «con aciertos y con errores», en resolver los problemas reales de la gente y en defender los intereses de todos.
El presidente autonómico del PP no puso paños calientes cuando se refirió a algunos «bochornosos casos de corrupción pública o privada y de enriquecimiento escáldalos», que se convierte en una mezcla explosiva si a ello se suma el disgusto social derivado de los efectos «dramáticos» de la «grave y larga» crisis.
Una de las ideas fuerza que quiere transmitir el Partido Popular en esta convención de Valladolid es la de la unidad. Un mensaje al que se sumó Juan Vicente Herrera, convencido de la importante responsabilidad para mantener unido, renovado y activo el partido, planteó para futuros congresos una limitación de mandatos y expresó el apoyo a Mariano Rajoy y al Gobierno, al tiempo que recogió la frase de Jaime Mayor Oreja de que «quienes construimos el centro derecha no podemos estar hoy en procesos de fractura».
Herrera lamentó, en su intervención en la Convención Nacional, que «los ruidos de esta semana hayan ocultado la importante declaración que ha hecho un querido y respetado compañero», en referencia a Jaime Mayor Oreja, de quien recordó la frase: «Quienes construimos el centro derecha desde el 82 no podemos estar hoy en procesos de fractura».
Además, calificó de «extravagancia» que se defina al PP como un «cuento de pastores, mastines y ovejas», en referencia a Alejo Vidal-Quadras, al que no citó por su nombre, pero si añadió que esas palabras las dice «quien ha sido pastor en este partido durante los últimos 30 años». Momento en el que recibió una de las ovaciones de su intervención.
Al margen del análisis interno del partido, el eje central del discurso de Juan Vicente Herrera giró en torno al «autonomismo útil y responsable», aplicado en Castilla y León desde que el PP llegó al gobierno en 1987. Pero incluso aunque considera que es un modelo de éxito, el líder de los populares de Castilla y León también animó al resto de dirigentes a trabajar por mejorarlo.
Y al igual que los cambios internos, en el modelo territorial Herrera aportó las líneas en las que se deberían abordar «con ganas» algunos de esos eternos debates que lo rodean, donde incluyó la colaboración horizontal entre las autonomías y la vertical de éstas con el Estado, las conferencias sectoriales o los mecanismos de solidaridad. De esa mejora, no excluyó Herrera una reforma constitucional para reconocer al Senado como Cámara Territorial o para una delimitación de competencias, desde el consenso económico y social.
Ya con la ‘chaqueta’ de presidente autonómico, Juan Vicente Herrera reclamó a Mariano Rajoy una estrategia nacional para luchar contra la pérdida de población, reivindicó un modelo de financiación autonómica que atienda el perfil de la Comunidad autónoma, para que se ajuste el peso de la población con variables como «el envejecimiento, la dispersión, la densidad o la extensión territorial».
Tras una defensa de las reformas de Rajoy ante «graves errores» del anterior ejecutivo y de recordar asuntos en los que la Junta ha disentido «lealmente», porque «no nos han votado para que nos limitemos a poner la alfombra» al Gobierno, Herrera reivindicó un modelo de financiación autonómica que atienda el perfil de Castilla y León.
Después de reconocer que es una «reforma sensible y difícil», defendió que la nueva financiación, tras el déficit crónico provocado por el actual, tiene que ajustar el peso de la población con otras variables, como el envejecimiento, la dispersión, la densidad o extensión territorial, pero unió también las infraestructuras básicas, el patrimonio artístico y el natural.
Para ello, abogó por los acuerdos políticos y sociales y recordó los alcanzados en Castilla y León, tanto en asuntos de comunidad como en el ámbito del Diálogo Social. Tampoco se olvidó de la financiación local, ligada, igual que la financiación autonómica, a la reforma fiscal que el Gobierno va a poner en marcha.
