Emilio Gutiérrez Caba es uno de esos grandes actores españoles que lleva cincuenta años dedicado al teatro, al cine y a la televisión. Tras participar ayer en el acto de entrega de premios del Concurso de Guiones Ciudad de Segovia, que tuvo lugar en el Ayuntamiento, se desplazó un poco después al Palacio de Mansilla para contar “la historia de lo que para mí ha significado el cine, y las paradojas que he ido encontrado en mi carrera cinematográfica”.
Con un discurso ameno, salpicado de humor y anécdotas, Gutiérrez Caba, integrante de una destacada y extensa saga familiar de actores y actrices, hizo sonreír al auditorio al confesar “yo hablo con las cámaras”. Añadió que se trata de una ‘manía’ que fue adquiriendo hace 25 ó 30 años y, desde entonces, el primer día de rodaje “hablo con ella, la toco, la dedico unos párrafos, la miro, hay un reconocimiento mutuo”.
Admitió que en sus primeros años como actor “era un poco hostil con la cámara, no me gustaba. Ahora es diferente porque soy amigo suyo, siempre soy cariñoso con ella, esos miedos del inicio ya no los tengo”.
“Siempre me preguntan si para ser buen actor de cine hay que ser buen actor de teatro y no, no es necesario. En el teatro hay que proyectar la voz, amplificarla, y hay una avaricia de gestos; en el cine, los gestos se recogen, hay que reducirse y esa sabiduría es la que hace posible trabajar en los dos”.
En este sentido, contó “intento no moverme de la misma manera, no proyectarme de la misma forma, que es el gran error que han cometido grandes actores de teatro en el cine, como José María Rodero o Adolfo Marsillach”.
Otro de los aspectos que abordó en su charla fue el de los guiones que, a su juicio, adolecen en el cine español de un exceso de diálogos. “Se abusa mucho, cuando, a lo mejor, con una mirada puedes decir más”, señaló.
A la pregunta de un joven del público abundó en esta idea, y se mostro convencido de que si se preguntara a actores y directores “la gran mayoría coincidiríamos en que hay exceso de diálogo”.
Esta intervención le sirvió para defender “el derecho a criticar, como también me critican a mí”, aunque hizo un llamamiento a las buenas maneras, en contraposición con “la zafiedad” de muchos programas de coloquio o debate de televisión, según expuso.
Uno de los momentos más divertidos de su participación en este acto de la Muestra de Cine Europeo Ciudad de Segovia fue cuando aseguró que “el ego de los actores españoles está por los suelos”.
El desconocimiento de lo que son las cosas, indicó, hace que se hable de los actores como si fuésemos americanos y “nosotros —los españoles—, no pedimos nada en un rodaje, si acaso una gaseosa”.
Contó una anécdota protagonizada por la estrella italiana de los setenta Ornella Muti. Vino a España para rodar ‘Cebo para una adolescente’, “era muy jovencita y tenía que llorar y no lloraba, no le salía, le ponían unas gotas en los ojos y no le gustaba, aquello no resultaba y de pronto dijo que lo que necesitaba era champán francés”, relató. En aquella época el champán en España era un artículo de lujo pero lo consiguieron y ella “se pegó dos lingotazos, acabó medio ebria y entonces se puso a llorar. Pero lloraba tanto que se pasó, se le pusieron los ojos rojos, el maquillaje se estropeaba y hubo que parar el rodaje”, añadió.
“Si eso le pasa a una actriz española, le hubieran traído en todo caso sidra El Gaitero pero además se habría llevado una bronca”, concluyó irónicamente y afirmó que “los problemáticos” son los actores americanos, aunque dijo que, como excepción, podría hablarse en España del desaparecido Paco Rabal, “que tenía una gracia especial para convencer a los directores”.
“De todas formas a mí me gusta mucho lo que hago”, admitió Gutiérrez Caba para enlazar directamente el comentario de “lo que no me gusta es madrugar. En el cine francés ruedan siempre por la tarde, yo lo he propuesto pero me dicen los equipos que no pueden porque tienen niños”.
CALDO DE CULTIVO
El actor Emilio Gutiérrez Caba —actualmente en la cartelera teatral con ‘Drácula’, y rodando más capítulos para la serie de TVE ‘Gran Reserva’— ha sido protagonista por partida doble en la Muestra de Cine Europeo Ciudad de Segovia (Muces), ya que ha integrado el jurado del Concurso de Guiones y ayer participó como conferenciante para hablar de su manera de ver el trabajo en el cine, tomando como base su larga carrera.
Sobre Muces, dijo que, a diferencia de otros grandes festivales, en la que la ciudad está algo marginada, este festival de Segovia conjuga la participación del público en actividades con la proyección de películas “creando un caldo de cultivo, algo importante para el futuro del cine”.
Por otro lado, se mostró convencido de que el cine europeo, y más el que proyecta Muces, “tiene una calidad, una dimensión que normalmente no tenemos oportunidad de ver porque no se programa”. “Evidentemente el americano nos llega más por razones de mercado”, convino Gutiérrez Caba, que también tuvo palabras de elogio para los guiones preseleccionados en esta edición de Muces.
“Nos inclinamos —el jurado— por ‘Incidencias’, porque tiene una visión muy cinematográfica, y hay un personaje muy bien dibujado, el de un borracho”, añadió.
