El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, afirma que los bancos no rentables o con rentabilidad «”nsuficiente” como para atraer capital son una “rémora” para una sociedad, al tiempo que advierte también de que “ningún” banco público en banca comercial de tamaño “significativo” sea “sostenible en el tiempo”.
“Una sociedad no debe pensar que los bancos no deben ganar dinero”, afirmó Goirigolzarri, quien argumentó su experiencia de casi 40 años trabajando en banca y directamente en muchos países. “A veces pienso que tenemos una memoria frágil. Pensemos qué era Bankia y cuál era su gobierno corporativo hace tres años”, planteó.
Durante su intervención en el curso ‘El nuevo modelo económico. Lecciones de la crisis’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en colaboración con la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y patrocinado por BBVA, el presidente de Bankia defendió el hecho de dar crédito de “forma sensata” y generar préstamos que “tienen sentido”.
“Si alguien cree que hay que pasar esa barrera, me parece un error”, indicó ante las consideraciones manifestadas de que una banca pública generaría más crédito hacia la economía. “A mí me sorprende, cualquier gestor quiere generar crédito”, esgrimió.
Futuro
Goirigolzarri abogó por transmitir “con claridad” que el sector financiero es “clave” para el futuro de la sociedad. “Un sistema financiero que debe ser rentable porque debe prestar un servicio excelente a los consumidores”, enfatizó, para después abogar por un sector que “escuche” a la sociedad, “con valores bien definidos”. “Hay que transmitir que somos útil”.
El presidente de Bankia defendió además una “tolerancia cero” hacia las malas prácticas o los comportamientos “impropios”, puesto que ningún resultado puede justificar la “transgresión de los principios”. “Hoy la realidad del sector bancario español es mejor que la percepción que se tiene”, lamentó Goirigolzarri.
Ante la intención del PSOE de renegociar con Bruselas el límite fijado para la venta de Bankia, que expira el 31 de diciembre de 2017, Goirigolzarri recordó que la ley “se puede cambiar”. Aunque dejó claro que la decisión de aplazar la privatización corresponde a las autoridades. En este sentido, valoró que con esta promesa de renegociar el plazo de venta no se cuestione en sí misma la privatización de la entidad.
Preguntado sobre cómo afectaría un eventual cambio de Gobierno tras las elecciones generales, el presidente de Bankia declaró que no tiene “apego al cargo” y reiteró que su puesto está a disposición de los accionistas y del consejo de administración.
Así, Goirigolzarri enfatizó que cuando desembarcó en Bankia su prioridad fue la de gestionar la entidad con “profesionalidad” para lograr la devolución de las ayudas públicas recibidas. “Es el mandato con el que llegué y con el que me siento cómodo. Mi puesto está a disposición de los accionistas”.
