La consejera de Cultura y Turismo, Alicia García, aseguró en ‘Los desayunos de Ical’ que «la cultura de la subvención se tiene que acabar» como mecanismo único de financiación para las compañías que se dedican a las artes escénicas en la región. «La Junta ha sido y es un gran aliado de las artes escénicas, que están atravesando por una situación complicada. Las administraciones públicas han venido pagando el caché de las compañías, pero debe haber un punto de inflexión; las administraciones tendrán que asumir parte del caché, pero las propias compañías deberán arriesgar un poco en taquilla y corresponsabilizarse en sus propios proyectos», subrayó.
Según apuntó, «el cambio tendrá que ser progresivo» y «las compañías tendrán que tener en cuenta, a la hora de poner en marcha un espectáculo, que éste vaya a ser competitivo» para poder recuperar en taquilla parte de su inversión. «No se puede depender únicamente de las administraciones. Quizá hasta ahora sí, quizá hasta ahora se ha dependido en exceso de las administraciones desde el ámbito de la cultura, pero eso hay que cambiarlo», recalcó.
En el encuentro, recordó que en la Red de Teatros y en los Circuitos Escénicos de Castilla y León sufraga la mitad del coste de las actuaciones y los ayuntamientos pagan el resto. «Nosotros estamos pagando, pero hay ayuntamientos que lo están pasando mal y no pueden pagar. Ha llegado el momento de cambiar este sistema porque ninguna empresa de Castilla y León está subvencionada al cien por cien», arguyó.
«Desde la Consejería hemos confirmado la continuidad de la Red y los Circuitos hasta finales de junio, pero en el segundo semestre de este año tendrá que haber cambios. La Junta y los ayuntamientos siempre vamos a estar con las artes escénicas, pero no podemos seguir pagando todo», advirtió». Para intentar que la reducción de las subvención derive en un encarecimiento del producto para el público, que podría contraer aún más la demanda, la consejera subraya que «hay que buscar un equilibrio».
La consejera participó en ‘Los desayunos de Ical’ cuando se cumplen 250 días desde su nombramiento y seis meses desde su comparecencia en las Cortes Regionales. «Para nosotros es fundamental que la cultura y el turismo se vinculen a la economía de Castilla y León, a la generación de riqueza. Cada acción que hemos emprendido en este periodo ha ido vinculada a ese cambio en el modelo de gestión, siguiendo una estrategia basada en tres principios: austeridad, eficacia y aprovechamiento de sinergias, potenciando la colaboración público-privada y la concertación con otras administraciones».
Una de esas medidas para crear sinergias ha sido la fusión de la Fundación Siglo y Sotur, una «decisión muy meditada» que fue aprobada en las Cortes esta misma semana. «Ahora mismo el sector público tiene que reducirse, y en ello estamos con el objetivo claro en el conjunto de España que es cumplir con el déficit. Aglutinando cultura y turismo en un mismo ente seremos más eficaces», recalcó.
Cuestionada sobre uno de los objetivos principales que mencionó en su comparecencia en las Cortes, el de impulsar 15.000 puestos de trabajo vinculados con la cultura y el turismo en la presente legislatura, García recalcó que «todas las actuaciones promovidas desde la Consejería van encaminadas hacia la generación de riqueza y a contribuir al mantenimiento y la creación de empleo».
Para lograrlo, una herramienta clave será el Plan de Industrias Culturales, una hoja de ruta en la cual están trabajando de la mano de la Consejería de Economía y Empleo que confía en tener aprobada en breve, «durante el segundo trimestre de 2012». Dentro de ese Plan se apostará por «fomentar el carácter emprendedor de aquellos que quieran vincularse a las industrias culturales, pero también se abrirán líneas de financiación, bien a través de proyectos europeos o mediante presupuestos autonómicos».
La consejera apuntó que en su departamento hay grandes esperanzas depositadas en la Ley del Mecenazgo que está preparando el Ministerio, una herramienta que «marcará un antes y un después», ya que «será un buen mecanismo para canalizar la ayuda de las empresas a los grandes eventos culturales y deportivos».
