El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, calificó como «absolutamente desafortunada» la propuesta del PSOE de cambiar la Constitución para descentralizar la justicia. «El poder judicial es único en toda España y eso lo establece nuestra Constitución», señaló en Ávila, y añadió que ir en contra de este principio supondría la «pérdida de uno de los elementos más importantes que tenemos de cohesión nacional».
Tras señalar que el Tribunal Supremo (TS) es «una de las mejores aportaciones que hizo la Constitución de 1812», Gallardón afirmó que la medida solicitada por el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, supondría convertirlo en «un órgano reducido y técnico» pues perdería su capacidad de revisión y solo podría sentar doctrina. El ministro apuesta, por el contrario, por «fortalecer el TS y consagrar que el poder judicial es único para toda España».
En la inauguración de la Escuela de Verano que organizan la Universidad Católica de Ávila (Ucav) y ‘La Razón’, el ministro ratificó su apoyo al Estado de las Autonomías porque es una «garantía de la unidad de nuestra nación» que, al mismo tiempo, «potencia todas las realidades de las distintas comunidades de España». Sin embargo, dejó claro que «ninguna administración debe hacer cosas que no le corresponden» porque hay que «racionalizar el ejercicio de las competencias».
El ministro centró su intervención en el lema de la escuela, ‘Reformas y medios de comunicación’. Respecto al primer apartado, habló de las medidas que está tomando el Gobierno y, en especial, aquellas relativas a su cartera. Según dijo, el PP se encontró un modelo judicial agotado, que, entre otros desfases, había heredado viejos sistemas del modelo inquisitivo en el modelo acusatorio.
Además, aseguró que entiende que existan «resistencias ideológicas» por parte de «aquellos que quieren mantenerse en el antiguo modelo», pero remarcó que le preocupan más las resistencias sociológicas de las personas que tienen miedo al cambio. Sobre todo porque defendió que la reforma busca aumentar la eficiencia del sistema y que con ese fin se ha abierto un debate en distintos ámbitos de la sociedad. «En octubre el Gobierno elaborará su propia propuesta», la que entienda más adecuada para conseguir la modernización, anunció.
Asimismo, indicó que han iniciado las reformas por las leyes troncales pero abordarán «en esta legislatura» cambios más específicos, como el Registro Civil, ya que, en su opinión, «carece de sentido que sean los jueces los que se encarguen» de este cometido. «Hay otros funcionarios públicos que pueden realizar dichas tareas administrativas y que no requieren de la específica formación que tienen los jueces», añadió.
Después de analizar el recorrido de los medios de comunicación desde el siglo XIX, Gallardón se centró en lo que denominó la «revolución de la Información» que, paradójicamente, está provocando un empobrecimiento cultural. «¿De qué nos sirve la información si no somos capaces de transformarlo en conocimiento?», se preguntó el ministro.
En la situación actual, según dijo, «prende y se propaga el populismo», y se produce «la imposición de la brevedad y de la ligereza por principio», lo que dificulta el pensamiento complejo y la reflexión. Ante un público que demanda respuestas inmediatas y taxativas, tiene lugar la crisis del prestigio de las instituciones, comentó.
Además, advirtió de que las redes sociales «han arrasado esos cuerpos intermedios» que antes formaban los intelectuales y amenazan a los medios de comunicación. «Pese al alcance de las nuevas tecnologías, tenemos un espacio público más pequeño, es la época en la que los ciudadanos comparten menos cosas», dijo durante su conferencia en el Centro de Congresos y Exposiciones Lienzo Norte de Ávila.
