Durante esta semana hubiese tenido lugar la Fiesta de los Gabarreros, de interés turístico regional, que es uno de los eventos más importantes de nuestro municipio. Desde hace más de dos décadas, a raíz de la publicación de un libro de Juan Andrés Saiz Garrido sobre la gabarrería, el Centro de Iniciativas Turísticas conmemora y festeja el duro trabajo de la gente que se dedicaba al aprovechamiento de las leñas muertas.
Los parajes de Aguas Vertientes, de la Garganta o del Baldío eran escenario de la ardua labor que desarrollaban esos hombres (y alguna mujer), que salían de casa al amanecer y regresaban al ocaso con su leña cargada, en un carro de mano o con ayuda de bueyes, mulas, caballos…
Oír historias directamente de sus protagonistas ha sido un honor para mí; he tenido la suerte de conocer personajes como Pablo “el taxista”, Urbano o Eugenio que ya no están con nosotros. La tradición continúa con quienes se dedican de forma privada (Polín sigue subiendo con su yegua) o profesional, ya que la corta y venta de leña sigue siendo un trabajo esencial en nuestra zona.
Este año se ha dirigido la fiesta a redes sociales. El Homenaje a los gabarreros fallecidos ha sido el único acto presencial (aunque sin público). Se ha realizado un vídeo muy emotivo sobre la tradición gabarrera y un concurso de grabaciones cortas en el que los participantes pueden contar algo relacionado con los gabarreros y ganar premios.
“Santo Cristo del Caloco/protege a los gabarreros:/gente que trabaja mucho/y gana poco dinero”. (E. M. López Laorga)
