La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) estima que las fusiones entre bancos para afrontar la reducción del negocio acentuarán los ajustes sufridos por el sector financiero durante la crisis. Los recortes adicionales ante el nuevo panorama bancario implicarán el cierre de unas 3.000 oficinas y a una reducción de plantilla de otros 14.688 empleados hasta 2019.
En concreto, la fundación recuerda que el número de sucursales se redujo de 37.903 a 31.021 oficinas desde 2012 a 2015, cuando las plantillas se rebajaron desde los 231.389 a 194.688 trabajadores, incluyendo prejubilaciones. Ahora, la nueva vuelta de tuerca en busca de rentabilidad reducirá la plantilla a los 180.000 empleados y acotará la red a unas 28.000 oficinas.
De esta forma, el sector bancario afronta un futuro que parece apuntar a prolongar la consolidación, después de configurar un mapa bancario formado por 15 entidades financieras. La nueva normativa europea, con la puesta en marcha del supervisor único, alienta además la posibilidad de acometer fusiones transfonterizas.
Así, el investigador de Funcas, Francisco Rodríguez, se refirió a estas expectativas de fusiones y concretó el ajuste adicional en oficinas y empleados de cara a los próximos cuatro años durante un encuentro celebrado la pasada semana en Londres.