Como miles de andaluces, los padres de Juana Lahousse-Juárez se fueron a Bélgica a probar fortuna cuando ella solo tenía tres años. Seguro que no se podían imaginar ni por asomo que su hija, pedagoga y traductora -sabe cinco idiomas-, es, desde 2010, la española con el cargo más relevante en el Parlamento Europeo. Con más de 700 personas a su cargo, tiene fama, como buena sureña, de extrovertida, abierta, entusiasta y muy accesible.
Las elecciones de 2014 al Parlamento Europeo van a ser muy distintas a las celebradas hasta ahora, entre otras razones, porque esta vez vamos a tener oportunidad de votar al futuro presidente de la Comisión. Para Juana Lahousse-Juárez, directora de Comunicación de este ente, «estamos ante un gran cambio, y es magnífico que esa idea comience a captarse». Así, recuerda que el nuevo Tratado incluye disposiciones que refuerzan su rol institucional ya que, por primera vez, la mayoría va a condicionar el color político del presidente de la Comisión. «Tradicionalmente, estos comicios estaban dominados por referentes nacionales, el año próximo no».
Entre los retos de la nueva legislatura estará la revisión del Tratado de Lisboa. ¿Piensa que debe ser simplemente reformado, o que es preciso un nuevo convenio que lo sustituya?
La UE necesita reformas que están siendo objeto de mucho debate entre los grupos y los líderes políticos. Europa ha pasado de ser una unión sin identidad financiera, económica y bancaria a tener una moneda común sin ninguno de los elementos que la consoliden. Este camino debe ser recorrido y solucionado con voluntad para encontrar esa cohesión deseada.
¿Considera que fuera del euro hay salvación?
No. Tajantemente no. Porque fuera de Europa no hay salvación. ¿Se puede volver ya a una Europa con fronteras, como antes? No hay marcha atrás y por tanto hay que encontrar el camino para que el futuro esté en adecuación con la realidad.
¿España ha hecho bien los deberes?
Sí, pero los podría hacer mejor. Los deberes no son el resultado de un examen, sino de un camino recorrido. Durante años fue un alumno ejemplar, pero llegó un momento en el que encontró dificultades. El reto es enorme y debe poner sobre la mesa las soluciones.
¿Por qué no han salido adelante los países rescatados, qué ha fallado?
Ha fallado una anticipación de los problemas por parte de esos países, desde luego, pero también la anticipación por parte de la UE porque faltaba una infraestructura con la que abarcar los problemas que se estaban planteando, y que todo el mundo conocía sin que se tomaran las medidas para atajarlos.
¿Y España se ha salvado definitivamente?
España es un país con muchísimas posibilidades. En esta crisis nadie la comparó nunca con Chipre o con Grecia, siempre nos pusieron a otro nivel, porque tiene una capacidad, una energía y unos recursos que pocos países tienen. No sé si se salvará, pero está con el resto de Europa y si no se salva España, ¿se salvará Europa?
En los últimos tiempos hemos visto cómo en los países de la Unión han aparecido partidos minoritarios, pintorescos en algunos casos, irritantes otros, extremistas, xenófobos, antisistema ¿Qué pasará si logran una fuerte representación en el Parlamento Europeo?
Siempre hemos considerado que el éxito de Europa en la cita con los ciudadanos cada cinco años consiste en movilizarles, que la UE llegue a todas partes, a los cines, los bares, la universidad, los despachos… Que llegue a todos. Pero ¿qué tipo de Europa? Existe cierto rechazo por parte de la sociedad a los partidos tradicionales pero, ¿es nuestra responsabilidad? ¿Quién anima este debate, quién da la contestación a los ciudadanos perdidos que buscan una respuesta a sus problemas? ¿Dónde está la respuesta? Lo que Europa ha consolidado, la Europa de la paz, la libre circulación, los Erasmus, el euro… Es un acervo que debemos consolidar. Y confío que se haga con partidos que defiendan mensajes sólidos.
¿Por qué salen de la crisis Estados Unidos, países asiáticos, naciones latinoamericanas, africanas y, sin embargo, los europeos todavía estamos buscando fórmulas para superarla? ¿Qué hemos hecho mal en la Unión Europea?
Creo que nada se ha hecho mal, pero este proceso exige continuidad y mucha entrega en el proyecto. Hágame la pregunta de otra manera: ¿qué habría sido de algunos países ante la crisis de no existir Europa?, ¿qué habría sido de la peseta, de la lira, del dracma…?
Ha aparecido el euroescepticismo. ¿Qué ocurriría si David Cameron gana las elecciones, celebra el referéndum que ha prometido y ganan los contrarios a la UE y sale el Reino Unido de la alianza comunitaria?
El referéndum en el Reino Unido sobre la permanencia en la Unión Europea entrará inevitablemente en el debate político. Desde el punto de vista de la comunicación, todo tema que conlleve un diálogo es positivo, ya que sin duda enriquecerá la discusión entre los candidatos. No obstante, la polémica sobre la permanencia en la UE o en el euro no serán cuestiones exclusivas del Reino Unido y, sin duda, se pondrán de manifiesto a lo largo de la campaña electoral.
¿Cómo ve la Unión Europea dentro de 10 años?
Mejor que ahora, porque como he dicho antes sin la Unión Europea no hay solución, por lo tanto, solo puede estar mejor que ahora.
