La Asamblea francesa brindó ayer una calurosa acogida al Rey Felipe VI, a quien permitió dirigirse a su Pleno, una deferencia que el país vecino ha tenido solo con 18 personalidades extranjeras hasta la fecha. —incluido el Rey Juan Carlos—. “Usted encarna la renovación esperada por el pueblo español”», le dijo al monarca el presidente de la Cámara, Claude Bartolone, antes de ceder la palabra a su invitado.
Bartolone elogió la capacidad de “escucha” y el “rigor” que, a su juicio, ha demostrado Felipe VI en su primer año de reinado, en el que, aseguró, “ya ha convencido a los españoles” con la resolución con la que ha adaptado la Monarquía a las “exigencias” marcadas por los tiempos actuales.
La posterior intervención de Felipe VI ante la Asamblea, la cual fue realizada íntegramente en francés, arrancó los aplausos de los diputados en varias ocasiones, como cuando lanzó un mensaje claro a los terroristas que amenazan los valores que defienden países como España y Francia.
“Digámoslo alto y fuerte a los asesinos. No nos doblegarán, no nos vencerán. No conseguirán nunca que renunciemos a lo que somos”, afirmó el Rey, que subrayó que “todo terrorismo es un atentado a la libertad y los derechos fundamentales del ser humano”.
En los primeros años de la Transición, Francia no cooperaba con España para impedir que su territorio fuera refugio para los etarras, actitud que fue cambiando. Ayer, Felipe VI dio las gracias a la colaboración francesa en la lucha contra ETA y también subrayó que gracias a ese apoyo, se ha “vencido” a la banda.
El monarca garantizó a Francia que, ante cualquier “agresión” terrorista, España “está y estará” a su lado “para defender los valores” que les son comunes ante “aquellos que quieren destruirlo todo mediante el terror”.
Defensa
Felipe VI también aprovechó su intervención ante la Asamblea para hacer una cerrada defensa del proyecto europeo, precisamente en un país donde un partido eurófobo, el Frente Nacional, ha ganado terreno en los últimos años y fue la fuerza más votada en los comicios al Parlamento Europeo en mayo de 2014.
“Sin Francia, no hay Europa. Sin una Francia segura de sí misma y de sus valores, Europa y el mundo perderían una referencia fundamental”, advirtió el monarca, que pidió también “más Francia” para recordarle al mundo que la libertad, la igualdad y la fraternidad no son valores permanentes y que es necesario ejercer la “razón crítica” como “mejor cortafuegos” frente al totalitarismo.
El discurso de Felipe VI tuvo también un componente simbólico, pues fue su padre, Juan Carlos I, el primer mandatario en inaugurar en 1993 una serie de invitaciones posteriores de la Asamblea a líderes extranjeros para que se dirigieran a la Cámara, donde no hablaba un jefe de Estado extranjero desde el discurso en 1919 del estadounidense Woodrow Wilson.
Antes de visitar la Asamblea, los Reyes inauguraron el ‘Jardín de combatientes de ‘La Nueve’, en honor de los republicanos españoles que liberaron París de los nazis.
