La situación en Mali comienza a ser insostenible, con el avance de los islamistas armados que controlan el norte del país. Por ello, el Gobierno de Bamako pidió ayer ayuda internacional y Francia anunció que apoyará esa reclamación para frenar la ofensiva de los insurgentes y envió inmediatamente a sus tropas, que ya se encuentran en suelo africano. Mientras, el Ejecutivo de Dioncounda Traoré decretó el estado de emergencia en todo el país y los países occidentales pidieron a sus ciudadanos que abandonen la nación.
