El Consejo de Ministros autorizó durante su reunión de ayer al Ministerio de Fomento a contratar diversas operaciones de conservación y explotación de carreteras en Castilla y León por una cuantía total de 85.329.184 euros. Las actuaciones se llevarán a cabo concretamente en la N-240, N-260, N-330 y la A-23 en la provincia de Salamanca; la N-VI, N-603, N-110, N-110a, N-601, N-601a, N-630 y AP-61 en Segovia; la N-601, A-65, N-610, N-610a en Valladolid y la A-11, acceso ZA-12, N-122, A-66 y N-630 en Zamora.
Fuentes del Consejo explicaron que el principal objetivo de estas actuaciones es mejorar el servicio que se presta a los usuarios de las carreteras, incrementando la seguridad vial. Así, entre los trabajos que deberán realizarse se encuentran los servicios de comunicaciones, vigilancia, atención a accidentes y mantenimiento de los elementos de la carretera, las instalaciones de suministro de energía eléctrica, alumbrado, señalización variable y semaforización.
Además, en estas operaciones se incluyen también las labores de establecimiento de inventarios y reconocimientos de estado, agenda de información de estado y funcionamiento de la carretera, programación, coordinación, seguimiento e información de la ejecución de los trabajos, actuaciones de apoyo a la explotación, estudios de accidentalidad e informes de seguridad vial.
Por otra parte, también se realizarán trabajos de desbroce, fresados y reposición del firme, limpieza de cunetas y en general, todas las labores de conservación ordinaria de las vías que están a su cargo.
Por último, en estas partidas aprobadas por el Consejo de Ministros en su reunión de ayer, también están incluidos todos los tramos residuales utilizados como caminos, vías de servicio y demás viales que tienen titularidad estatal.