El alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral optó por mantenerse en el cargo, para el que fue elegido el pasado viernes, y abandonar el partido. «Con una enorme tristeza voy a solicitar la baja en el PSOE y conmigo, por solidaridad, mis otros siete concejales», afirmó Folgueral a la prensa durante la celebración del congreso de los socialistas bercianos. El regidor aclaró que con esa decisión está siguendo una de las dos instrucciones que le dió Alfredo Pérez Rubalcaba, o dimitir o dejar el PSOE. «Vamos a decirle a todos los ciudadanos que anteponemos las necesidades del municipio de Ponferrada a las posibilidades que yo podía tener de recorrido en esta organización», afirmó.
Folgueral defendió la «pulcritud» con la que han actuado siguiendo todos los pasos que marcan los estatutos e insistió en que accedió al gobierno municipal con una moción de censura «que contó con todos los apoyos del partido». Por ello, aseguró no entender cómo puede ser que «se haya preparado este circo mediático».
Para el alcalde, Ponferrada ha sido víctima de «otras cuestiones de debate interno en el PSOE que han coincidido con esta situación, que además se ha sacado de contexto y se ha frivolizado». «Se están jugando otras partidas en otros sitios», insistió Folgueral, que lamentó no haber podido hablar directamente con Rubalcaba en estos últimos días y enterarse de sus «pensamientos» por los medios de comunicación. Folgueral valoró que la posibilidad de renunciar era una «solución compleja» que además daba una imagen «nefasta y bochornosa».
Por último, defendió la moción que contó con el apoyo Ismael Álvarez y consideró de una frivolidad extraordinaria que este tema se quede en el pacto con un condenado de acoso sexual. «Esa misma persona votó a favor de la investidura del señor Riesco y el PP no dijo nada», respondió a las criticas de los populares, al tiempo que insistió en que «no hay una cuestión de carácter legal que impida a los condenados para que no se puedan presentar a la función pública».
