Este año con el sol y las buenas temperaturas como protagonistas, el barrio de San José vivió el «dia grande» de sus fiestas patronales con una gran participación popular en todas las actividades previstas en el programa festivo para celebrar la festividad de San José Obrero.
Los actos comenzaron con una misa solemne en la iglesia parroquial, oficiada por el párroco Juan Cruz Arnanz, que en su homilía definió a San José como el «patrón de lo cotidiano», ya que su vida, de la que no se conocen muchos detalles, se caracterizó por «preocuparse de las cosas sencillas, realizadas siempre desde el amor y la alegría».
Asimismo, señaló que San José «fue un hombre justo», e invitó a los vecinos del barrrio a la búsqueda del bien común, ya que «hacer oídos sordos a esta llamada nos sitúa fuera de la voluntad del Padre.
También quiso recordar en su predicación el «dolor y el sufrimiento» de las personas que no tienen empleo o que trabajan en condiciones laborales precarias, y aseguró que la Iglesia «está atenta y cercana a los que sufren, y denuncia todas las actitudes que supongan la deshumanización en la vida laboral».
Tras la misa, tuvo lugar la procesión del santo por las calles del barrio, acompañada por la música de dulzaina y tamboril y las danzas ante la imagen del santo de los vecinos del barrio, en un ambiente festivo y alegre que prolongó la procesión durante casi una hora.
La jornada matinal concluyó con un concieerto a cargo de la banda de la Unión Musical Segoviana, que dio paso a la programación vespertina, encabezada por el tradicional festival folclórico con la actuación de diferentes grupos de Segovia y provincia.
Los actos festivos continúan hoy viernes con los concursos de dibujo y disfraces populares, así como el certámen de tortillas y postres en los lugares más emblemáticos del barrio.