Vecinos de la urbanización Parque Robledo han presentado en el Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma más de 200 firmas para frenar la posible instalación de una gasolinera junto a «numerosas viviendas«, según han comunicado. Hace meses que los vecinos de la urbanización vienen protestando contra este «polémico proyecto«. Reconocen encontrarse “en una tensa espera” tras presentar decenas de alegaciones donde argumentan sus motivos y muestran su rechazo ante un proyecto que «no puede llevarse a cabo«.
En una nota, explican que, en el momento en que tuvieron conocimiento de la existencia del proyecto de la empresa Plenoil, el Ayuntamiento se vio obligado a colgar en el portal de transparencia el diseño de la infraestructura, aunque solo fue de manera temporal, pero lo suficiente para que plataforma conociera la envergadura de la iniciativa.
Desde la plataforma vecinal consideran que el Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma «debe denegar la licencia”, porque, entre otras razones, el proyecto «implica la restructuración de la entrada de la urbanización, la modificación de la localización de parada de taxis, también de la de autobús (que quedaría secuestrada entre la entrada y la salida de la gasolinera, con el perjuicio y peligro que eso puede llevar a niños y usuarios normales) y la dramática destrucción de importantes zonas verdes”.
Por este motivo, critican que la instalación de la gasolinera perjudica el tráfico de vehículos, con «posibles atascos, conflictos o altercados» que puedan producirse en la entrada a la urbanización. Por otra parte, mencionan «la peligrosidad» que implica el «limitado tamaño» de la parcela donde se quiere instalar la gasolinera, lindando directamente a un bloque de viviendas, a dos viviendas unifamiliares y a escasos metros de un hotel, lo que les hace dudar de la «legalidad del proyecto«.
Otras de las cuestiones que ha provocado «inquietud» entre los vecinos es la proyección del uso de dinamita para “remover las tierras sin encontrarse en el expediente mención ni advertencia formal del Ayuntamiento de la situación en una zona residencial», motivo que les hace suponer la «falta de rigor y control en la supervisión» del proyecto.
También comunicaron que, en los planos del proyecto, se indica una zona como «reservada» pero que no hace referencia a cuál va a ser su uso real.
