No sé si escribo este breve comentario sobre dos días festivos en La Granja y Valsaín, los días 17 de enero, San Antón, santo patrono de los animales, y 23, San Ildefonso, Santo que presta nombre a la localidad, por ser la escuelita de Valsaín mi primer destino interino de Maestro Nacional, por haber sido 17 años vecino de La Granja, o por haber sido el Grupo Escolar “Comandante Gazapo” de San Ildefonso mi última escuela en interinidad…En cualquier caso me mueve el afecto que, aunque vallisoletano de cuna, siempre conservo para La Granja, tanto que de estudiante en la Escuela de Magisterio me decían “el Granjeño”, pues a diario bajaba desde La Granja, caballero sobre mi bicicleta, a las clases en la capital.
Mi primer destino interino fue en las aulas de Valsaín, uno de los cuatro núcleos del Real Sitio de San Ildefonso, con la Pradera de Navalhorno y Riofrío, en cuyo alfoz Enrique IV construyó la Casa del Bosque para sus correrías cinegéticas, que ya comenzarían con Alfonso XI, y Felipe II convertiría en palacio, desde el que los Borbones Felipe V y Carlos III construirían el “paraíso” de montaña y corte del Real Sitio de San Ildefonso, sede los cuatro reales sitios de La Granja, Valsaín, La Pradera y Riofrío.

Cada año, llegados los fríos de enero, el día 17 Valsaín festeja a San Antón, patrón de los animales, también de los caballos imprescindibles compañeros de trabajo de los gabarreros, y lo celebran con Santa Misa, en la parroquia de Ntrª. Srª.del Rosario, bendición de animales de trabajo y de compañía, fiesta rociera y la clásica exhibición de corta de troncos por los ya afamados cortadores valsaínos, y lo realizan en el polideportivo tan propiamente denominado “Los esquiadores”, pues varios mozos salieron de aquí campeones de España y profesores en la extinta Escuela de Esquí de Navacerrada, como los tres hermanos Martín Merino, Jesús, Eusebio y Rufino. El benjamín, Rufino, fue alumno mío en los años sesenta del pasado siglo. Un saludo “Cachorro”…Recuerdo que teníais tal afición al esquí que patinábais con tablas de tonel sobre el lodo de las nevadas y cualquier estructura os servía de trineo. De mi año de docencia en Valsaín-La Pradera, recuerdo las vistas de la sierra nevada desde los ventanales de mi aula. En la Puerta del Campo, hoy invadida por la tradicional industria vidriera, la Fábrica Nueva, esquiaba con arcaicos esquiés que conservo como piezas de museo.
Pocas fechas más tarde, el 23, el Real sitio celebra la fiesta de su copatrón San Ildefonso, arzobispo de Toledo que presta nombre a la localidad, patronazgo compartido con el rey santo Luis IX de Francia, primo carnal de nuestro también santo y rey Fernando III, y se celebra con Santa Misa en la Real e Insigne Colegiata de la Santísima Trinidad, antaño era en la ermita del santo, celebrada por el Sr. Obispo en el rito hispano mozárabe, almuerzo popular con vino dulce, “tajada”, bollos, panceta, chorizo, y varia diversión de música, baile y charangas.
Podríamos decir que en este festivo y festivalero Real Sitio que tanta fiesta y evento celebra a lo largo del año, éstas serían las fiestas de invierno más íntimas y del pueblo para el pueblo, y las del bullicio, anunciadas con esperado pregón, toros de fuego y artificio y de astados, deporte, música, teatro verbenas, juegos de fuentes y animosa juventud, abiertas al numeroso público visitante que estos días multiplica por diez los 5.217 habitantes censados.
Felices fiestas de invierno de San Antón y San Ildefonso para los muchos amigos del “paraíso” que tan frecuentemente visito.
