Como ya empieza a ser costumbre, David Pinillos (Segovia, 1974) vuelve a estar nominado a un premio ‘Goya’. En la 28 edición de los galardones más importantes del cine español, él optará al de ‘Mejor Montaje’ por su trabajo en “La herida” (2013), un filme dirigido por Fernando Franco, amigo suyo desde cuando los dos estudiaban en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM). De aquella amistad surgieron varios proyectos en común, como “Bon appétit” (2010). En aquella película, por la que Pinillos logró el ‘Goya’ de ‘Mejor Dirección Novel’, Franco ejercía como montador. En “La herida” los papeles se han cambiado. Franco es el director y Pinillos el montador. Favor con favor se paga.
“¡Estoy encantado!”, exclamaba ayer el cineasta segoviano, asegurando una y otra vez que no esperaba recibir la noticia. “En realidad —matizaba— me imaginaba que iban a nominar a Fernando [Franco] como ‘Mejor Director Novel’ y a Marian Álvarez como ‘Mejor Interpretación Femenina Protagonista’; el resto (otras cuatro nominaciones) ha sido una sorpresa”.
El aplauso casi unánime de la crítica a “La herida” hace vaticinar que el largometraje logrará una buena cosecha de premios en la gala del 9 de febrero. “El montaje de la película ha sido muy complejo”, reconocía Pinillos. Otro mundo comparado con “Combustión” (2013), de Daniel Calparsoro, uno de los últimos trabajos de Pinillos como montador. “En ‘Combustión’ imperaba la acción; aquí, en ‘La herida’, había que cuidar más el detalle, las pausas, el ritmo”, explicaba Pinillos. “Ha sido, en definitiva, un trabajo más estructural”, añadía.
“La herida” habla de una mujer joven, Ana, con una vida en apariencia rutinaria, aunque alterada por un grave problema. Sufre el trastorno de Borderline. “La película es un retrato de este personaje, en tono de drama”, resume Pinillos. El papel de Ana, interpretado por Marian Álvarez, ha logrado ya varios galardones, en San Sebastián y Mar de Plata. Premios aparte, Pinillos está convencido de que se trata de “un buen producto”, a pesar de ser “una película pequeña”, por su escaso presupuesto y las condiciones de rodaje.
Al nominado a ‘Mejor Montaje’ le haría “muchísima ilusión” llevarse a casa otro ‘Goya’. Sobre todo, porque considera a “La herida” como “un proyecto personal”, gestado hace ya unos cuatro años, con participación de sus mejores compañeros de la ECAM. La competencia por el premio será “dura” y, a su juicio, los favoritos a ‘Mejor Montaje’ son “Las brujas de Zugarramurdi” y “La gran familia española”. Pinillos prefiere ahora ir de tapadillo, a la espera de una sorpresa.
Tres años después de alzar el busto del pintor aragonés por ‘Bon appétit”, Pinillos quiere, por encima de todo, “seguir creciendo”. No está obsesionado con volver a dirigir. “Mi carrera artística está siendo principalmente como montador; ese es mi trabajo troncal y no me importa”, dice. No obstante, de un tiempo a esta parte se ha embarcado en otros proyectos. Incluso da clases. “En una época de crisis es bueno trabajar en varios asuntos a la vez”, justifica. En cualquier caso, no quiere olvidar la dirección. “Sigo intentando levantar un proyecto”, revela. No le está resultando sencillo. “Espero que la economía se dinamice, a ver si así la producción audiovisual levanta el vuelo”, indica. Mientras eso ocurre, el 9 de febrero tendrá que acudir al Hotel Auditorium de Madrid, a una ceremonia que presentará Manel Fuentes y será retransmitida en directo por La 1 de TVE, con la esperanza de salir de ella en dirección a Segovia con otra estatuilla.
Felicitación de Arahuetes.- El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes se apresuró ayer a felicitar a David Pinillos por su nominación al premio ‘Goya’. En una nota de prensa remitida a los medios de comunicación desde el Ayuntamiento se recuerda que es la tercera nominación que recibe Pinillos en esta categoría, tras las obtenidas en 2010 por “Gordos” y en el 2013 por “Invasor”.
Además, se señala en la nota que “a través de Pinillos, Segovia vuelve a ocupar los primeros lugares en el mundo del arte”, agregando que “el cineasta siempre hace gala de su origen y presume, en cualquier situación y circunstancia, de ser segoviano, lo que añade a su contrastada profesionalidad su gran calidad humana”.
Por último, desde el Ayuntamiento se indica que la carrera de Pinillos “se sigue muy de cerca y con gran orgullo desde Segovia”, esperando que obtenga, por segunda vez, la valorada estatuilla.