Faltaban diez minutos para que comenzara la lectura del pregón y la plaza de San Lorenzo estaba ya abarrotada de los vecinos y, sobretodo, de los numerosos peñistas deseosos de escuchar el famoso chupinazo con el que estalla el júbilo cada año.
Aunque el cielo plomizo de primera hora de la tarde hacía presagiar una inoportuna lluvia, finalmente Zeus, dios del cielo y del trueno, decidió no desgraciar la fiesta a las más de 1.500 personas que se congregaron en la histórica plaza.
Pregoneros
El pasado 26 de junio en Logroño los jugadores de la Gimnástica Segoviana acababan con años de mala suerte y conseguían ascender a Segunda B. Los artífices del hito, el presidente del club azulgrana Fernando Correa y su entrenador, Paco Maroto, fueron los encargados de dar comienzo a las multitudinarias fiestas de San Lorenzo. Fernando Correa quiso bromear con los asistentes asegurando que no se extendería más de cuarenta y cinco minutos, haciendo referencia a la escasa atención que suelen mostrar los más jóvenes a las palabras de los pregoneros. Correa se limitó en su breve discurso a agradecer a la Asociación de Peñas por haberles elegido como pregoneros, apuntando que “los vecinos de San Lorenzo sois un ejemplo a seguir, por vuestra cohesión y unión durante las fiestas”. Como anécdota jocosa, Correa se atrevió a aconsejar a todos los vecinos que “pasasen de los políticos” con gran parte de la corporación municipal tras él.
Maroto fue algo más emotivo, al ser vecino del barrio y formar parte de las fiestas desde su niñez, dedicando unas palabras a su familia y amigos de San Lorenzo, que le colmaron de aplausos. También optó por ser breve, pues era consciente de que “la gente lo que está deseando es escuchar el chupinazo y empezar la fiesta cuanto antes”, señaló.
Sobre el escenario también se encontraban numerosos políticos; entre ellos, el alcalde Pedro Arahuetes y el portavoz municipal del PP, Jesús Postigo. Acompañándoles, además, se subieron para saludar desde lo alto a sus amigos la reina de las fiestas, Laura Estévez, de la peña ‘Zolocotroko’; el rey, Francisco Ferreira (Peña ‘La Txusma’); y las damas de honor, Mónica Coca (de ‘Las Yinyis’) y Noelia Fuentetaja.
A las 20,20 horas sonó el cohete y los vítores, cánticos y proclamas festivas retumbaron por todos los rincones del barrio. Sólo los más veloces lograron escapar a tiempo y no empaparse de la gaseosa que brotó de múltiples botellas tras el estallido del chupinazo, todas de plástico, eso sí.
Las tres peñas nuevas del barrio, ‘Santa Sed’, ‘Contradicción’ y ‘Cállate la boca’ se unieron a las casi setenta restantes y disfrutaron de su primer pregón.
