Las escritoras Elvira Lindo y Ángeles González Sinde protagonizaron una charla sobre literatura y cine con el periodista Luis Alegre, en San Juan de los Caballeros.
Ambas han trabajado juntas en ‘Una palabra tuya’, película dirigida por González Sinde y basada en la novela de Lindo, ganadora del premio Biblioteca Breve.
Con la iglesia abarrotada de público, las dos escritoras contaron las experiencias y situaciones que han vivido debido a esta “endiablada” relación entre cine y literatura.
Luis Alegre abrió la conversación contando una anécdota de Boris Vian, el escritor que vendió los derechos de su novela ‘Escupiré sobre vuestra tumba’ y murió por un infarto al ver la adaptación que habían hecho de su obra.
Sinde reflexionó sobre esta anécdota y afirmó que “me ha hecho pensar en una cita de Ingmar Bergman, que decía debemos evitar a toda costa hacer adaptaciones”. Elvira Lindo sobre este hecho explicó que “entiendo la hipersensibilidad de los autores, pero no en exceso. El autor, a no ser que sea engañado firma un contrato con una productora, lo firma porque quiere y se supone que sabe con qué tipo de productora está firmando, con qué guionista y con qué director. Hay un porcentaje de confianza”. Pero prosiguió diciendo que el cine “es imprevisible porque es un arte en el que intervienen muchísimas personas y lo fácil es hacer una película mala o regular”.
En el debate también tuvo cabida el tema de las quejas de los autores de las obras. La escritora de ‘Manolito Gafotas’ afirmó que “hay que tener cuidado a la hora de firmar un contrato, porque muchos autores se llevan el dinero por vender su novela pero se quejan porque los personajes no son los mismos que aparecen en su historia y piensan que la literatura es mucho mejor que el cine”. Ángeles González Sinde, por el contrario, se puso en el otro lugar y explicó que “he sido adaptadora de muchas novelas, pero me he encontrado con productores que han comprado obras sin ton ni son que carecen de características para adaptarlas al cine, se lo comentas y su respuesta es: es para que cojas alguna idea y cambies lo que quieras”.
Elvira Lindo también mencionó el engaño que sufrió al firmar el contrato de la adaptación cinematográfica de su libro ‘Manolito Gafotas’. Perdió los derechos del personaje durante quince años y en la segunda película no quiso participar. Hace poco volvió a conseguir los derechos.
En cuanto a sus preferencias, Sinde dijo que “adaptar novelas es un placer enorme, porque es como un juego donde tú eres el último lector del mundo que tiene la suerte de poder construir la habitación, el rostro de la protagonista, los vestidos… y tú puedes vivir en ese cuento donde embarcas a otras veinte personas”. Pero también contó experiencias negativas como la que vivió con la novela ‘Antigua vida mía’ de Marcela Serrano, debido a “que estaba llena de gazapos”.
Por último se trató el tema de las críticas, donde las dos han sufrido sus consecuencias. Lindo contó que en el estreno de la película ‘Plenilunio’ en el Festival de cine de San Sebastián su guión fue calificado como “un cáncer” y ella se sintió “avergonzada”. Después se dio cuenta de que la culpa no era suya, sino del director ,“que cambií el guión como quiso”. Sinde también fue criticada en su primera película que fue definida como “mayonesa cortada”, por lo que ella sintió “una desconfianza” en sí misma, pero gracias a Carlos Saura, que le dijo que no leyera las críticas nunca, no ha vuelto a mirarlas “ni buenas ni malas”.
La exministra de Cultura también habló sobre su novela ‘El buen hijo’, Premio Planeta, de la que dijo que “quiso hacer un guión con ese personaje pero se dio cuenta de que no era buen material para el cine”.
