Una marcada apuesta por la música tradicional es lo que viene consiguiendo la Escuela de Dulzaina y Tamboril de San Rafael con la organización del certamen de dulzainas anual. Por él han pasado los mejores músicos de este género, además de invitar a grupos de música tradicional no solo castellana, como hicieron con un grupo valenciano o recientemente con dos músicos vascos.
En esta edición ha sido la música charra la encargada de acercar al público asistentes sus sones de la mano de los instrumentos y bailes de Los Charritos de Salamanca, quienes pusieron la nota más artística con sus demostraciones.
Pero sin duda el acto más importante de este XXVIII certamen es el homenaje al dulzainero zamorano Paulino Teso, que también se atrevió con la gaita zamorana; y al tamborilero de Muñoveros León Álvaro.
Fue este último el que quiso además hacer un homenaje por los 125 años del nacimiento del maestro Agapito Marazuela con una de las canciones del maestro de Valverde del Majano tocada con el almirez.
Dos horas de música tradicional en las que el público que llenaba la Plaza de Castilla de San Rafael pudo además escuchar canciones de otros ocho grupos segovianos invitados, como los Dulzaineros de Hontalbilla, Juan José Cid, Tierras de Riaza, el grupo Clamores de Segovia, los Hermanos Barreno, el Sastre de Matabuena que tocó junto a Edu Contrera de Navafría… Un buen surtido de canciones y músicos que nos hace pensar que no se pierde nuestra música, sino que alguno de los grupos se atreve a componer nuevas canciones, algo que también celebraron en este encuentro.
El broche final lo pusieron la treintena de músicos que participaron tocando todos a la vez la Jota de La Niña para después celebrar una cena donde tampoco las dulzainas dejaron de sonar.