El 22 de diciembre de 2021, la catedral de Burgos dio la bienvenida a ‘Stella’, una experiencia inmersiva nocturna, puesta en marcha por la Fundación VIII Centenario de la Catedral para celebrar los 800 años del templo. Un espectáculo de luces, sonido y videomapping que abrió sus puertas al público el 28 de diciembre de aquel año, y desde entonces ha gozado de gran éxito en la ciudad, con más de 13.800 visitantes. En un año, las piedras de la seo burgalesa han recibido no solo turistas de dentro y fuera de Burgos, sino que también ha recopilado visitas llenas de historia.
Una de ellas es la de Matthew y Loreto, una pareja que antes de contraer matrimonio decidieron que realizar junto a sus invitados y familiares una visita a la catedral burgalesa para ver ‘Stella’ era la mejor forma de que todos se conociesen mejor. Abrigados desde el cuello hasta los pies, los amigos de la pareja pudieron conocer, algunos por primera vez, los secretos del templo, así como parte de su historia.
La luz, guía en el templo
‘Stella’ comienza su recorrido en la Capilla de la Presentación, donde la luz, que ejerce de hilo conductor, explica al grupo de 60 visitantes los orígenes de la catedral de Burgos por medio del videomapping que se plasma en la pared de la capilla. La seo burgalesa nació del sueño del obispo Mauricio y el rey Fernando III, con el objetivo de rendir homenaje a la Virgen María. El 20 de julio de 1221 se colocó la primera piedra de este templo, “llamada a estar entre las más grandiosas de la historia”. La segunda parada es la Capilla de la Concepción o Santa Ana, donde el retablo de Gil de Siloé toma el relevo, mostrando algunas de sus escenas más representativas. El siguiente escenario es la Escalera Dorada, donde un juego de luces toma un papel importante, explicando a los visitantes la historia de esta famosa escalinata.
La Capilla de los Condestables no podía faltar en este recorrido, un “lugar del que todos hablan”, ya que es la Catedral que el propio templo guarda en su interior. En ella se pueden conocer curiosidades de la capilla, resaltándose la figura de doña Mencía de Mendoza y el importante papel que jugó en su construcción.
La visita finaliza en el Altar Mayor de la Catedral, donde la luz incide sobre el Retablo Mayor, señalizando las diferentes escenas y jugando con la iluminación.
