Los países clave en la negociación de la Cumbre del Cambio Climático (COP17) permanecían ayer en Durban al cierre de esta edición buscando alcanzar un acuerdo, pese al abandono de 145 delegaciones, de las 195 que concurrían en inicio, durante la jornada extraordinaria de una conferencia que se ha prolongado más de dos semanas.
EEUU, China, la India y Brasil, unas de las economías que mayor volumen de emisiones de gases de efecto invernadero emiten, sí permanecieron en la negociación de la COP17, cuyas sesiones fueron alargadas más allá del viernes, fecha prevista para su finalización.
El nuevo retraso fue comunicado a la prensa por la Unión Europea, que expresó su «preocupación» por la inevitable salida de Durban de numerosos ministros de países en desarrollo antes de concluir las negociaciones, debido a la imposibilidad de cambiar sus vuelos de regreso.
Así, los responsables sudafricanos, por ejemplo, no pudieron ser contactados por teléfono para confirmar la noticia. Además, la secretaria de Estado española de Cambio Climático en funciones, Teresa Ribera, es una de las que se vio obligada a dejar la cumbre, por similares motivos.
En este sentido, Ribera calificó de «preocupante» el que la Presidencia sudafricana dilatara hasta el pasado viernes el acceso a los textos de la negociación, lo que dificultó las conversaciones en momentos como anteayer, cuando se vislumbraba una gran «oportunidad» de alcanzar un acuerdo. «Hay un sentimiento común de que es mejorable el texto», recalcó la portavoz patria antes de abandonar el Centro de Conferencias para tomar su avión de regreso a Madrid.
Por su parte, la UE permanece representada por la Comisaria para el Cambio Climático comunitaria, Connie Hedegaard, y los ministros de Polonia y Reino Unido.
La COP17 se inauguró el pasado 28 de noviembre en Sudáfrica con los retos de extender más allá de 2012 el Protocolo de Kioto, el único tratado vinculante para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de los países desarrollados.
Pero la firma de un segundo período de compromisos para Kioto está ligada a la apertura de un proceso que ponga en marcha un nuevo acuerdo internacional contra el calentamiento global, que comprometa también a los países en desarrollo.
