El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, y su homólogo francés, Pierre Moscovici, ha defendido su compromiso para implementar «plena y rápidamente» las decisiones tomadas en el Consejo Europeo del 28 y 29 de junio, según aseguran en un comunicado conjunto. «Nuestra estrategia común para la estabilidad de la zona euro incluye la adopción antes de fin de año de un mecanismo integral de supervisión para los bancos de la zona euro que implique al BCE (Banco Central Europeo)», inciden.
Los titulares de Economía de los dos países han confiado en que las propuestas de la Comisión estén listas de aquí a septiembre y se han comprometido a llevar a cabo «una negociación rápida» para abrir la vía a recapitalizaciones directas con condicionalidad apropiada.
Asimismo, De Guindos y Moscovivi señalan que el nivel actual de los tipos de interés que prevalecen en los mercados de deuda soberana «no refleja los fundamentales de la economía española, su potencial de crecimiento y la sostenibilidad de su deuda pública».
Rumores y presiones. El Gobierno alemán ha asegurado que no está metiendo prisas a España para que pida un rescate, saliendo así al paso de los rumores respecto a que el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeüble, y su homólogo español, Luis de Guindos, habrían discutido esta posibilidad en su reunión de este martes.
Al ser cuestionado sobre estas informaciones, el portavoz del Ministerio de Finanzas Johannes Blankenheim se limitó a tachar tales especulaciones de «absurdas», señalando que Alemania no está urgiendo a España a pedir un rescate completo.
Asimismo, el portavoz del Ministerio subrayó que el Gobierno germano no comparte la opinión de que la eurozona se encuentre «al borde del desastre».
Por otro lado, una portavoz del Ministerio de Economía informó de que el Ejecutivo aún contempla que el país crezca este año un 0,7%, a pesar de la caída experimentada por los indicadores de confianza.
El indicador de confianza de los empresarios alemanes experimentó en julio su tercera caída mensual consecutiva hasta situarse en 103,3 puntos, desde los 105,2 del mes anterior, lo que supone el nivel más bajo del indicador desde marzo de 2010, según refleja la encuesta del Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo).
