El compromiso que previsiblemente sellarán hoy todos los miembros del Eurogrupo para que España reciba los hasta 100.000 millones del rescate al banca impone ciertas condiciones que precisó ayer la Comisión Europea, como que este montante va dirigido al sistema financiero y «no para otros objetivos», aunque estos también sean prioritarios para el país. Bruselas sostiene así que si el Gobierno quiere más ayudas para comprar bonos y reducir así la altísima prima de riesgo, deberá realizar otra petición encaminada al fin concreto que persiga.
«Para ser muy claro, los 100.000 millones de euros que la eurozona se ha comprometido a proporcionar para la recapitalización del sector bancario español van destinados a este objetivo preciso y no a otros», enfatizó ayer el portavoz de Asuntos Económicos, Simon O’Connor.
«No hay ningún vínculo entre la asistencia financiera que se concederá para la recapitalización de las entidades y cualquier otra asistencia que pueda pedirse en algún momento del futuro por parte de España o cualquier otro Estado miembro», sostuvo.
El portavoz comunitario resaltó que si Madrid o Roma desean que los fondos de ayuda europeos compren deuda con el objetivo de reducir su prima de riesgo deben presentar una solicitud formal al Eurogrupo y seguir así los procedimientos previstos.
El Ejecutivo comunitario eludió pronunciarse sobre la utilidad que podría tener la aprobación formal del rescate bancario español para calmar los mercados y reducir la prima de riesgo.
«La Comisión está preparada para cualquier cosa, operativa y trabajando» durante el verano, sentenció únicamente la portavoz, Pia Ahrenkilde.
En el caso de que España pretenda destinar parte de los 100.000 millones de euros a comprar deuda con el fin de rebajar la prima de riesgo o a una línea de crédito preventiva para financiar al Estado, necesitará la autorización del Eurogrupo, que podría imponer nuevas condiciones a cambio, aunque no tendrá que pasar por un nuevo procedimiento de ratificación en los parlamentos nacionales.
Aunque la posibilidad de utilizar el préstamo para adquirir bonos no ha sido desvelada ni por el Gobierno ni por el Eurogrupo, figura en el contrato suscrito entre el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), por una parte, y el Estado español, el Banco de España y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), por otra.
A la espera de que lo que pueda pasar hoy en los mercados después de que se celebre la conferencia telefónica de todos los ministros de Economía para aprobar el rescate, ayer el Parlamento alemán dio su aprobación para que éste se pueda hacer efectivo. Así, solo quedaría por obtener el voto positivo de Finlandia, que lo decidirá hoy mismo, para tener acceso a los primeros y esperados 30.000 millones.
A pesar de que se dudaba sobre la reacción que el Bundestag podría haber tenido, finalmente aprobó su participación en el rescate por una abrumadora mayoría de 473 votos a favor, frente a 97 en contra y 13 abstenciones.
Mientras, en España los mercados no dan tregua y después del éxito de la subasta del Tesoro del martes, se intentó repetir ayer la jugada, pero esta vez no hubo éxito, ya que se lograron colocar 2.981 millones de euros en bonos y obligaciones, con lo que rozó, pero no logró, el máximo previsto de 3.000 millones. Sin embargo, aunque la demanda ha sido menor que en las subastas anteriores, el organismo adscrito al Ministerio de Economía volvió a elevar los tipos de interés hasta niveles máximos, según datos del Banco de España, ya que estos se situaron en el 7%.
El Tesoro tiene previsto realizar una nueva emisión de letras a tres y seis meses el próximo martes, otra fecha clave, puesto que entonces ya se conocerá cuál es el techo de gasto de los Presupuestos Generales del Estado para el próximo ejercicio.
