El país no consigue levantar el vuelo. Según las estimaciones del Banco de España, la economía nacional se estancó al registrarse un crecimiento nulo (00,00%) entre julio y septiembre, lo que supuso dos décimas menos que en el trimestre anterior, mientras que la tasa de crecimiento interanual se mantuvo en el 0,7%, según el último boletín de la institución que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
No obstante, el organismo supervisor advirtió de que estas tasas deben considerarse «con mayor cautela de lo habitual» por las diferencias que puedan surgir debido a los cambios de cálculo con los que el Instituto Nacional de Estadística (INE) elaborará sus estimaciones.
El Banco de España achaca el estancamiento a una caída más intensa de la demanda nacional, que retrocedió el 0,7%, lastrada por la contracción de la inversión en construcción y por el intenso descenso del gasto público.
El consumo de los hogares siguió mostrando «cierta atonía», ya que solo avanzó una décima entre julio y septiembre.
Por el contrario, el sector exterior aportó ocho décimas al repunte trimestral, dos más que en el período abril-junio, por el empuje de las exportaciones de bienes y de turismo.
El empleo disminuyó más que en el período anterior, un 1,8% en términos interanuales, razón por la que el crecimiento del índice de productividad aparente del trabajo continuó siendo alto, en torno al 2,5%.
Los incrementos salariales se mantuvieron contenidos, con lo que los costes laborales siguieron cayendo en tasa anual.
Sin embargo, el supervisor destaca que, en comparación con el año anterior, el consumo privado se recupera significativamente, puesto que hace un año cayó notablemente como consecuencia de la subida del IVA en julio.
Por otro lado, la Organización Internacional de Trabajo (OIT) advirtió de que el desempleo en España todavía no ha tocado fondo, y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), en vísperas de la cumbre del G-20 en Cannes, presentó un panorama de estancamiento para la zona euro en 2012 sin excluir «una nueva recesión».
Por si fuera poco, España perdió 88.100 autónomos en el primer semestre, mientras que Europa ganó 361.800.
Por otro lado, la banca nacional siguió endureciendo los créditos hipotecarios durante el tercer trimestre del año.
