El Tesoro Público salió airoso ayer de la prueba de fuego a la que se enfrentó, al lograr colocar 2.219,46 millones de euros en bonos y obligaciones, aunque tuvo que subir considerablemente la rentabilidad, hasta situar el interés de los bonos a cinco años por encima del 6%, el nivel más alto desde 1997.
Aún así, el organismo consiguió superar el máximo previsto, ya que esperaba captar entre 1.000 y 2.000 millones, y cosechó una alta demanda que superó los 7.700 millones de euros.
En concreto, vendió 602,27 millones de los 2.071,76 millones solicitados por los inversores en obligaciones con vencimiento el 30 de julio de 2017 y cupón del 5,5%. Así, la solicitud superó en 3,4 veces la cantidad ofrecida por la institución.
Sin embargo, tuvo que subir más de un punto el interés medio de este papel y dejarlo al 6,072% frente el 4,960% anterior. El interés marginal, por su parte, pasó del 4,982% al 6,195%, el más alto desde 1997.
Por otro lado, el Tesoro colocó 699,56 millones de los 2.774,78 millones pedidos por el mercado en bonos con vencimiento el 30 de abril de 2014 y cupón del 3,4%. De esta forma, la petición superó en 4 veces la oferta.
En este caso, el ente tuvo que elevar más de dos puntos la rentabilidad, ya que el interés medio pasó del 2,069% al 4,706% actual, mientras que el marginal se elevó hasta el 4,791% desde el 2,213% anterior.
Finalmente, la institución emitió 917,63 millones de los 2.914,82 millones solicitados en bonos con vencimiento el 30 de julio de 2015 y cupón del 4%. Así, la demanda superó en 3,2 veces la cantidad subastada.
En este tipo de papel, la rentabilidad repuntó un poco menos de un punto, ya que el tipo medio se elevó al 5,457% desde el 4,876% anterior, mientras que el marginal escaló al 5,510% desde el 4,917% de la última subasta.
Esta es la segunda vez en la semana que el Tesoro se somete al escrutinio de los mercados, aunque en esta ocasión se produjo en un entorno más favorable, ya que las tensiones se moderaron ligeramente ante el rumor del plan que prepararía la Unión Europea (UE) para la compra masiva de deuda italiana y española.
El próximo martes , el Tesoro se someterá a una nueva prueba en los mercados con una subasta de letras a tres y seis meses, la última emisión que se celebrará en el mes de junio.
En la recta final
Pese a la colocación de deuda superior a la esperada, aunque a un interés récord de toda la era euro, el Ibex 35 se desinfló en la recta final de la jornada, a la espera de la evaluación sobre la banca española de las consultoras Oliver Wyman y Roland Berger, para cerrar en negativo y con la prima de riesgo nacional en 507 puntos básicos.
En concreto, el selectivo español, que mostró una enorme volatilidad a lo largo de la jornada, terminó cerrando con una caída del 0,33%, hasta los 6.773,5 puntos.
Sin embargo, el sector bancario, especialmente las empresas financieras medianas, sostuvieron el selectivo a lo largo de la jornada, liderando las subidas con Bankia (+9,76%).
Peor le fue a BBVA, que cerró con una caída de 0,51%.
