Caja España-Caja Duero prevé crear a mediados de abril una estructura bancaria junto con la andaluza Unicaja en una fórmula que «permite mantener la naturaleza jurídica de la caja» y que se encuentra «a medio camino entre una fusión y la integración de ambas entidades en un SIP», según fuentes del Consejo de Administración, que se reunió ayer en León. Entre las posibilidades que se barajan está la creación de dos bancos, uno en el que se incluirían los activos de calidad y otro en el que figurarían los vinculados al sector inmobiliario. Este última podría pedir ayudas al FROB y funcionaría con la garantía del denominado banco ‘bueno’. Ambos estarían participados por las dos entidades, en una operación que fuentes del Consejo destacaron que no es novedosa, puesto que ya funciona en La Caixa.
Durante la reunión, el director general de Caja España-Duero, Lucas Hernández, anunció que abandonaba la entidad, un hecho que sorprendió a los consejeros y que justificó en que la caja «ha iniciado un nuevo rumbo» y él ya había «quemado una etapa», por lo que la que ahora se abre «debía ser pilotada por otra persona». Está prevista para el jueves una nueva reunión del Consejo de Administración para elegir a su sustituto.
En su informe ante el Consejo, el presidente de la entidad, Evaristo del Canto, planteó esta fórmula como «la mejor de todas las posibles» y anunció que a mediados de abril se celebrarán sendas reuniones simultáneas de Caja España-Caja Duero para aprobar el acuerdo que contempla la puesta en marcha de un banco, que tendrá la sede operativa en Madrid, aunque la sede social se mantendrá en Málaga, donde ahora se ubica Unicaja. En la negociación se habló también de la posibilidad de que en Salamanca y León se ubiquen subsedes de la obra social o de las empresas participadas. Fuera de esta operación quedarían la obra social de las entidades, el fondo documental y el «brazo de inversión regional».
El peso de cada una de las entidades en este nuevo banco se repartiría en torno al 40 por ciento para Caja España-Duero y el 60 por ciento para Unicaja, en una fórmula que permite mantener la naturaleza jurídica de la caja y constituye una tercera vía entre una fusión pura y la creación de un SIP.
En la comunicación enviada en la mañana de ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la entidad hacía referencia a la puesta en marcha de lo previsto en el título IV del Real Decreto Ley de cajas que contempla que podrán desarrollar su objeto propio como entidad de crédito, a través de un banco al que aportarán todo su negocio financiero.
En la reunión Del Canto recibió autorización para negociar la jubilación de Hernández e informó de que aún no se ha puesto sobre la mesa los nombres que ocuparán los cargos de la entidad que resulte de la unión, aunque fuentes del Consejo de Administración no dudan de que será Braulio Medel, el presidente de Unicaja, quien esté a la cabeza del banco.
Lo más inmediato será la elección de un nuevo director general de España-Duero, que se producirá el jueves. En este sentido, los consejeros provenientes de la antigua Caja Duero han solicitado que se cumplan para este nombramiento los acuerdos del Pacto de Tordesillas y que, por lo tanto, la persona elegida sea del equipo de Caja Duero.
