Con un 30 por ciento de tasa de abandono de los estudios, una de las más altas de Europa, «una población muy alta va a estar excluida» y habrá que atender esta cuestión, así como el problema del envejecimiento, que necesitará de «recursos fiscales», según ha sostenido el responsable de la Obra Social de la CECA en uno de los miniplenarios de la pista española de la Cumbre.
La V Cumbre Mundial del Microcrédito se desarrolla en Valladolid hasta mañana, el director de la Obra Social y Relaciones Institucionales de la Confederación Española de Cajas de Ahorro, la CECA, Carlos Balado.
Balado ha garantizado que, a pesar del cambio en el escenario de las entidades de ahorro -con fusiones y creación de bancos- y del difícil y cambiante «escenario de acceso al crédito», van a mantener la inversión social.
Según la evaluación de las inversiones realizada por la Confederación Española de Cajas de Ahorro, cada euro en obra social -1.400 millones en 2010- genera otro euro en términos de riqueza, y cada millón de euros permite la creación de veinte empleos.
A su juicio, los microcréditos son «insuficientes» como herramienta que haga frente a la exclusión social, cuando en el último año más de diez millones de personas están en riesgo de exclusión social y pobreza en España, «y esto no lo arreglan ni las instituciones de crédito ni los estados, sino que requiere de un esfuerzo general de la sociedad civil».
