La escritora Alicia Giménez-Bartlett resalta la “dignificación” que a su entender ha experimentado la novela negra en España en los últimos años, género al que finalmente “se le ha dado el lugar que ocupa”. La reciente premio Planeta 2015 destaca “el buen momento” que atraviesa en España el género que ella mejor trata, algo que no era así cuando lo abordó con el emblemático personaje de la inspectora Petra Delicado.
“Es obvio que es un buen momento para la novela negra en España, de repente hay más lectores, pero para mí es una normalización. Me he movido mucho por Europa y cuando llegaba ahí y veía la cantidad de lectores que tenía, como era considerado el género, pensaba que aquí no era así. Hasta que ha ocurrido lo que tenía que suceder”, afirma.
La autora de ‘Hombres desnudos’ acudió ayer a la ceremonia de entrega del premio José Luis Sampedro, que le ha sido concedido por “el valor literario de su obra y a su constante preocupación social y humanista”. Preguntada por esta sucesión de galardones recibidos, bromea asegurando que se siente “ligeramente mosqueada”. “Esto cualquier día se acaba y me voy a despertar por las mañanas con el mono de premios: ‘no me han dado ningún premio hoy, esto es intolerable, que depresión’”, ironiza.
Más allá de bromas, reconoce que “ha sido una coincidencia”, aunque no en el punto de su trayectoria profesional. “Ya llevo muchos años y que coincidan premios a la trayectoria es normal, lo vivo encantada aunque también un poco sobrepasada”, asevera.
Asimismo, Giménez-Bartlett no cree que este reconocimiento llegue tarde, puesto que la vida de un escritor ha de ser “larga para ir acumulando experiencias y contándolas”. “Quien tiene a lo mejor un éxito por un libro en concreto o algo muy potente al principio de su carrera, quizá se vea cargado de una responsabilidad o miedo que le impide ir evolucionando”.
Por ello, considera que cada cosa le “ha llegado a su tiempo” y que ha vivido su “propia vida lo cual es necesario para escribir”. Sobre si espera más premios, afirma que “ya está bien”. “Me queda el premio de mis amigotes, con quienes vamos a tomar unas cervezas y a reírnos un buen rato”, añade.
En cuanto a su personaje Petra Delicado, una inspectora nada habitual en las novelas de los años 90, la escritora sí se ve como una pionera en España e incluso Europa. “Las ‘protas’ literarias de muchas escritoras en Europa eran ayudantes del fiscal o periodistas que se metían en líos, pero como ser policía entraña una cierta dureza, parecía que las mujeres nos resistíamos y yo me atreví. La realidad me ha dado la razón”, afirma.
Durante la recogida del premio, Giménez-Bartlett aseguró que supone “un honor” debido sobre todo al nombre que lleva el galardón, el del escritor José Luis Sampedro. “Es una maravilla recoger este premio que representa todos los valores que emanan de una persona como José Luis, estoy emocionada”, indicó.
La escritora recordó cómo conoció a Sampedro, quien le pidió a la agente literaria de ambos, la recientemente fallecida Carmen Balcells, que se la presentase. “Carmen me dijo que había un escritor que quería conocerme y cuando llegué a un despacho estaba José Luis con su mujer; dio un salto atlético, porque se movía como Obama, y me dijo que si escribiese en inglés sería la reina del mundo”, señaló.
