La Federación Empresarial de Segovia (FES) celebró este miércoles la jornada informativa ‘¿Hay enchufe para todos’, centrada en la situación de la capacidad energética industrial de la provincia y sus perspectivas de futuro. El encuentro reunió a representantes empresariales, técnicos y miembros de la administración, tanto regional como nacional, para analizar un problema que todos los participantes coincidieron en calificar como determinante para el desarrollo económico de la provincia.
Durante la apertura, el presidente de la FES, Andrés Ortega, incidió en que la disponibilidad de potencia eléctrica ha dejado de ser una cuestión técnica para convertirse en un factor estratégico. “Podemos planificar polígonos, atraer empresas y hablar de desarrollo, pero sin capacidad eléctrica no tenemos nada”, señaló Ortega, en referencia al papel de la energía como condición previa para el desarrollo de cualquier proyecto industrial que se lleve a cabo. El presidente también ha anunciado que se pondrán en marcha inicativas con el fin de que Segovia no se quede al margen de la nueva planificación energética nacional y afirmó que seguirán trabajando para que la falta de energía no sea un obstáculo en el desarrollo económico de la provincia.
La primera intervención correspondió a Javier Arenal Martín, responsable de Medio Ambiente y Energía de Verescence, una de las empresas más potentes con presencia en la provincia, quien trasladó la perspectiva de los grandes consumidores. Arenal destacó que el incremento de la demanda eléctrica no solo afecta a nuevas implantaciones, sino también a empresas ya instaladas como la suya, especialmente en el contexto actual de descarbonización.
“Las empresas que ya estamos también necesitamos más potencia para este proceso”, afirmó. En este sentido, explicó que la transición hacia procesos productivos más sostenibles implica una mayor electrificación, lo que eleva las necesidades energéticas. “La descarbonización no es una opción, es una obligación”, añadió, subrayando que esta exigencia viene marcada tanto por el mercado como por los compromisos ambientales.
Asimismo, Arenal advirtió de la necesidad de contar con certidumbre en la planificación energética para poder abordar inversiones industriales. “Hablamos de inversiones muy importantes y necesitamos saber con qué capacidad vamos a contar”, señaló. El gran problema contra el que considera que juegan las grandes empresas en este sentido, es el tiempo. “No estamos hablando de futuro, hablamos de pasado mañana”, destacó.
Para que las grandes empresas puedan desarrollar su actividad en la provincia, es necesario disponer de un sistema eléctrico que pueda proveer de la energía suficiente. Sobre este tema habló Emilio Gracía de Castro, jefe del Servicio Territorial de Industria de la Junta de Castilla y León. Según indicó, la red actual responde a un modelo histórico en el que la generación se concentraba en el norte de España y se transportaba hacia los principales centros de consumo, especialmente Madrid.
Una situación paradójica
En este contexto, Segovia siempre ha sido una provincia atravesada por importantes infraestructuras de transporte eléctrico. “ Cinco de los seis grandes trazados que llegan a Madrid pasan por la provincia”, indicó, tres por el puerto de Guadarrama y dos por el de Somosierra. Sin embargo, destacó que, a pesar de esa posición privilegiada, para la distribución de la energía en la provincia, tan solo existe actualmente una estación, ubicada en Lastras de Pozo, lo que genera limitaciones para nuevos suministros. “Tenemos cables para todos, pero no enchufes”, resumió.
García de Castro también puso de relieve la paradoja existente entre la generación y el consumo. “Segovia produce aproximadamente el triple de la energía que consume”, afirmó, señalando que gran parte de esa energía, principalmente de origen renovable, se exporta fuera de la provincia.
Ante esta situación, defendió la necesidad de incrementar los puntos de conexión en el territorio. “No podemos depender de una única subestación. Necesitamos otro enchufe”, señaló, en referencia a la propuesta de una nueva infraestructura en Cantalejo, que lleva años reclamándose.
También abordó el caso de la futura subestación de Abades, actualmente en planificación por parte de Red Eléctrica. Según explicó, se trata de una infraestructura que se construirá en la provincia pero que, en su configuración actual, no está pensada para reforzar el suministro al tejido industrial local, sino para evacuar energía renovable y mejorar el sistema en otros territorios. Esta situación resulta especialmente llamativa por su proximidad a varios polígonos industriales, como los de Valverde o Bernuy de Porreros, que seguirían sin acceso directo a esa capacidad. “Hay empresas que quieren instalarse a escasos kilómetros de esa subestación y no pueden hacerlo por falta de potencia”, señaló, insistiendo en la falta de lógica territorial. García de Castro subrayó que el principal obstáculo para el desarrollo industrial ya no es la disponibilidad de suelo, sino el acceso a la energía: “La llave de los polígonos no está en el suelo, está en la energía”.
Desde el ámbito de la distribución, Manuel Sánchez, de UFD Grupo Naturgy, aportó datos sobre la red en la provincia. Según explicó, UFD es el principal distribuidor en Segovia y gestiona una red con miles de kilómetros de líneas y más de 145.000 puntos de suministro. La provincia supone además el 6,2% de la distribución total de la compañía, un dato destacado si se tiene en cuenta que el conjunto de Castilla y León, supone el 13% de la distribución total.
No obstante, confirmó las limitaciones existentes para nuevos desarrollos industriales. “Hay capacidad para pequeños crecimientos, pero no para grandes industrias”, afirmó. En este sentido, indicó que de los 52 nudos eléctricos de la provincia, tan solos siete disponen de margen para nuevas demandas de gran potencia. “No es que no se quiera dar acceso, es que no hay capacidad disponible”, añadió.
Sánchez señaló además que las necesidades energéticas actuales son significativamente superiores a las de años anteriores debido a la electrificación y actualización de los procesos industriales, un hecho que las empresas tienen cada vez más en cuenta.
El delegado también hizo referencia a las limitaciones regulatorias que afectan a la inversión en redes eléctricas, así como a los plazos necesarios para desarrollar nuevas infraestructuras. “Una subestación o una línea de alta tensión puede tardar seis o siete años”, indicó, por lo que “conseguir ese enchufe para todos no es algo inmediato que pueda hacerse de hoy para mañana”.
Planificación
La jornada concluyó con la intervención de Roberto Arranz Cuesta, delegado regional de Red Eléctrica, quien explicó el funcionamiento de la planificación eléctrica a nivel estatal. Según señaló, Red Eléctrica actúa como operador del sistema y transportista, pero no decide las infraestructuras que se ejecutan. “Solo podemos construir lo que está incluido en la planificación”, afirmó. Esta planificación es competencia del Ministerio y se desarrolla en periodos puntuales.
Actualmente se encuentra en elaboración el plan correspondiente al periodo 2025-2030, en el que se decidirán las nuevas infraestructuras que se desarrollarán en los próximos años. “No sabemos qué se va a incluir. Eso lo determinará el Ministerio”, indicó.
Arranz confirmó que, en la situación actual, el principal punto de conexión en la provincia sigue siendo el de Lastras del Pozo y que cualquier incremento significativo de capacidad pasa por reforzar este nodo o incorporar nuevos puntos de conexión. “Si una actuación no está en planificación, no se puede ejecutar”, subrayó.
Durante la jornada se puso de manifiesto que la disponibilidad de energía eléctrica es, en estos momentos, uno de los principales condicionantes para el desarrollo industrial de Segovia. Tanto desde el ámbito empresarial como institucional se insistió en la necesidad de avanzar en la planificación y ejecución de nuevas infraestructuras que permitan responder a la creciente demanda y aprovechar el potencial energético del territorio.
