En diez años la provincia de Segovia contará con 194 médicos y 189 enfermeras/os menos en todo el sistema sanitario, con bolsas vacías y tasas de reposición que no llegan en el caso de la Medicina de Familia y Comunitaria.
Los datos, a los que ha tenido acceso Ical, llaman a la reflexión en hasta 17 especialidades y en los dos niveles, en especial en la puerta de entrada al sistema, la Atención Primaria, que es la que tiene capacidad de evitar males mayores y que se agraven muchas patologías.
El problema es epidémico en todas las áreas de salud, aunque en algunas se agudiza. En el caso concreto de la Medicina de Familia, las prospecciones de la Consejería de Sanidad que incluyen a médicos de urgencias y emergencias, médicos de Familia, Pediatras y Odontólogos, arrojan que en lo que resta de año y entre 2033 habrá 110 médicos menos, con un goteo que va en aumento, y con años críticos como este ejercicio.
Con todo, en el conjunto de Castilla y León las peores cifras se observan en Salamanca, que cerrará la década, con 308 médicos menos, a la que sigue el Área de Salud de León, con 242 jubilaciones, y la de Burgos, con 225. Por encima de las 150 están las áreas de Valladolid Este, con 197; Valladolid Oeste, con 158, y Zamora, con 154.
En cuanto a la plantilla del Hospital General de Segovia, se jubilarán 84 especialistas, y hasta 103 enfermeras/os, aunque en este caso, excepto en 17 especialidades, la situación no es crítica. Donde hay mayores problemas, con tasas de reposición más bajas de lo normal es en servicios como Anestesiología y Reanimación, Radiología, Obstetricia y Ginecología, Nefrología, y Dermatología, donde “no hay tasa de reposición o bien es justa, de uno a uno”.
La plantilla de Enfermería de Atención Primaria, incluidos fisioterapeutas y matronas, adelgazará en 81 profesionales. En este caso, el peor año será 2027, cuando se prevén más jubilaciones.
