E l espectador se dirige hacia su butaca para disfrutar de un nuevo concierto coral. El escenario del concierto es ya impresionante: la iglesia del Seminario. En el cartel, el conjunto de ‘Voces de Castilla’, agrupación de carácter amateur fundada en 1978 por Ramón Masegosa Galán se dispone a comenzar el espectáculo. Los primeros sonidos empiezan a envolver la sala. La música sacra invade la estancia y el espectador empieza a palpar la emoción con la que el grupo interpreta la obra. “La música coral consiste en la mejor conjugación de las voces sin que destaque una sobre la otra, es decir, es música en polifonía”, afirma el secretario de la coral segoviana, José María García.
Explica que el grupo de ‘Voces de Castilla’ es una agrupación compuesta por 35 personas amantes de la música y de todas las profesiones, desde albañiles o militares de alto rango a personas ya jubiladas. “Nuestra principal tarea es ofrecer conciertos de música vocal polifónica, donde todas las voces tienen que conjugarse de la mejor forma posible sin que una resalte sobre el resto”, indica García.
‘Voces de Castilla’ es un grupo especializado en la música religiosa. La directora del conjunto, Sara Oviedo, afirma que “el repertorio de música sacra ocupa un lugar prominente en el grupo, aunque los temas profanos también tienen hueco en sus representaciones”. “La coral segoviana atiende a varios aspectos de la música en general”, subraya. El conjunto coral está dividido en diferentes cuerdas de voz, compuestas cada una por ocho integrantes que cantan con tono de soprano, contralto, tenor y bajo.
Todos los que se han acercado a escuchar la representación en la iglesia del Seminario, no pueden dejar de prestar atención. La pieza de ‘Señor, me cansa la vida’ de Juan Alfonso García produce un contagio de sentimiento y emoción entre el público y la coral.
García explica que “el mensaje de esta obra es tremendo y solemos interpretarla con una gran emoción que se transmite hacia los espectadores”. La temática de esta pieza se basa en unos versos de Antonio Machado, un hombre que a lo largo de su vida tuvo muchas dudas sobre su fe, tras la terrible pérdida de su esposa Leonor en Soria. “Es una obra de una profundidad inmensa en donde Machado lamenta que tenga que perder lo que más quiere en contra de su voluntad”.
En un momento de la actuación uno de los espectadores observa hacia el lugar donde se ubican los vocalistas. Una de las integrantes no puede reprimir la emoción y deja escapar algunas lágrimas. El sentimiento fluye hacia la directora Sara Oviedo, quien, no sin esfuerzo, prosigue en su tarea de dirigir a la coral.
“La relación entre el director y la coral es un vínculo que se retroalimenta y yo, personalmente intento comunicarles una energía que ellos reciben y a la vez los componentes me la devuelven a mí”. “Hay muchas ocasiones que siento cómo se me ponen los pelos de punta y los ojos vidriosos”, recalca Oviedo.
El secretario de la agrupación añade que ha habido momentos en los que “algún miembro de la agrupación ha roto a llorar por el sentimiento que se transmite y fluye en cada uno de nuestros conciertos”.
La coral segoviana de ‘Voces de Castilla’ nace en el año 1978. Fue creada por el que hasta el día 1 de septiembre fue su director, Ramón Masegosa. A lo largo de su trayectoria, la agrupación amateur ha recibido varios premios de carácter provincial y nacional y ha tenido la oportunidad de actuar por todo el territorio español y en algunos países europeos como en Alemania, Austria, Portugal o Italia, donde fueron recibidos por el Papa Juan Pablo II. También han logrado grabar algunos discos.
Para la directora de ‘Voces de castilla’, la música coral es la que utiliza el instrumento natural que siempre ha acompañado al hombre: la voz. Sobre el conjunto segoviano destaca “las características humanas que componen el respeto y la tolerancia que unen hacia una meta común: el amor hacia la música”.
