Un equipo que quiere ser campeón de Liga debe saber ganar cuando los partidos se adaptan a sus condiciones, pero también cuando las circunstancias son adversas, porque a lo largo de una temporada no todo van a ser días de sol y campos como alfombras, y menos en el grupo octavo de la Tercera División, donde tardes de lluvia y campos embarrados te vas a encontrar desde diciembre hasta marzo con mucha frecuencia.
Ayer, en una tarde de perros, con frío, con agua y con viento, a la Segoviana le costó una hora madurar su partido ante el Numancia B, que llegó a La Albuera con la intención de dejar buena imagen, algo que hizo durante 60 minutos, por más que en ataque se mostrara totalmente falto de ideas. Pero tácticamente el equipo de Álex Huertas mostró muy buenas maneras, dejando al líder con poco que enseñar en su ataque, algo que no está al alcance de todos los equipos que pasan por el municipal segoviano.
Al buen trabajo defensivo que puso en liza el filial soriano se le vino a unir un césped difícil de entender, con charcos en algunas zonas y rápido en exceso en otras, más un viento que en la primera parte favoreció a los visitantes, que enseñaron las uñas en los primeros minutos, con una pifia en el remate de Cascante cuando se había quedado solo ante la portería local, más una falta que Ayrton Páez chutó directamente a la portería que de nuevo defendió Pablo, que respondió con una buena intervención, como todas las que tuvo a lo largo de una tarde en las que participó más con el pie, que con las manos.
Le costó unos minutos al equipo local iniciar sus acciones ofensivas desde atrás, y solo cuando Manu se incrustaba entre Chema y Javi Marcos para dar algo más de claridad a los primeros pases, y Fernán retrasaba su posición unos metros para echar una mano, la Segoviana lograba superar esa primera línea de presión, llegando con espacios a los tres cuartos de campo. Pero allí la línea de cuatro defensas sorianos, con la aportación de Borja, cerrraban los huecos, y solo los remates desde fuera del área conseguían llevar el balón hasta Viti, que no se mostró demasiado seguro a la hora de atajar los remates de Calleja o Fernán, pero sí impidió que esos remates se convirtieran en gol.
Las grietas que se muestran El paso de los minutos fue abriendo grietas en la defensa del Numancia B, que pasó de amenazar al contragolpe a solo defender, con un desgaste que le terminaría pasando factura, aunque al descanso llegara sin mayores daños para su portería.
Pero en los últimos compases del primer tiempo la Segoviana había encontrado la manera de encontrar esos espacios que se le negaban al principio del choque, y en los primeros minutos de la segunda parte percutió por su banda derecha, donde Kike y Borja Plaza apretaban, con Domingo siempre atento a recuperar el balón que en ocasiones se perdía en el centro del campo.
El principio del fin para el Numancia B comenzó cuando el colegiado del partido le perdonó la segunda tarjeta amarilla a Borja, como ya había perdonado alguna amonestación anterior. Con el mediocentro soriano consciente de que en la siguiente falta se iría a la calle, y con su técnico preparando el cambio, Calleja recogió un balón suelto en el círculo central, y fue sorteando rivales sin que éstos le consiguieran derribar, hasta que en su último regate el balón se le marchó largo, lo justo como para que llegara a Fernán, que totalmente solo (y en fuera de juego según los futbolistas visitantes) cruzó sobre la salida de Viti.
A un conjunto como el soriano, repleto de jóvenes jugadores y con una situación complicada en la clasificación, el 1-0 les abrió la puerta al castillo del terror. Sin una referencia en el centro del campo, con los delanteros agotados de tanto presionar, y con los cambios sin aportar absolutamente nada, el proceso de descomposición del Numancia B fue demasiado evidente. Ayrton tuvo en sus botas el segundo gol en un remate que se le fue desviado, antes de aprovechar un espléndido servicio de Rubén desde la banda izquierda para enviar el esférico lejos del alcance de Viti, dejando la victoria encarrilada cuando al encuentro aún le quedaba media hora hasta su finalización.
Llegaba el momento de las rotaciones, y Abraham García apostó por que tanto Kike como Fernán y Ayrton recibieran el aplauso de una afición entregada, poniendo en el campo a Víctor Pérez, Quino e Ivi, que salieron con hambre al terreno de juego. Tanta que Víctor Pérez se inventó la jugada del 3-0, regateado de fuera hacia dentro, y regalando el balón a Dani Calleja, que se marchó del portero y fusiló el tercer tanto, y Quino fue el autor del cuarto después de una acción de Ivi, que recibió un claro penalti antes de que su compañero elevara el balón para introducirlo en la portería.
De esta manera, un encuentro que se presumía complicado para la Segoviana, porque el rival es de los que siempre se le atragantan al conjunto azulgrana, y el día no acompañaba en absoluto, terminó con la felicidad que se ha convertido en habitual en la parroquia gimnástica. El líder aumenta la ventaja con respecto al segundo clasificado, y eleva a 24 su racha de partidos sin conocer la derrota. Todos los futbolistas azulgranas estuvieron a un nivel más que aceptable, y la Segoviana demostró que quiere ser un líder que sabe ganar en todos los campos, y en todas las situaciones.
GIMNÁSTICA SEGOVIANA: Pablo, Borja Plaza, Rubén, Chema, Javi Marcos, Manu, Fernán (Quino, m.78), Domingo
Ayrton (Ivi, m.81), Dani Calleja y Kike (Víctor Pérez, m.71).
NUMANCIA B: Viti, Checa, Iván, Pomareta, Chechu, Borja (Jesús Torres, m.54), Ayrton Páez (Pablo Sanz, m.69), Cascante (Cristian, m.54), Binke, Iñaki y Moha.
ÁRBITRO: Calleja Castrillo, asistido en las bandas por Rodríguez y Calleja. Mostró tarjetas amarillas a los visitantes Borja. Cascante e Iñaki.
GOLES: 1-0 (m.54) Fernán; 2-0 (m.64) Ayrton; 3-0 (m.80) Dani Calleja; 4-0 (m.84) Quino.
INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la vigésimo quinta jornada de Liga en el grupo octavo de la Tercera División, disputado en el campo de La Albuera, con la presencia de alrededor de 720 espectadores, según informó el club.
