Acostumbrados casi por decreto a la ansiedad de jugar partidos decisivos, la plantilla del Unami exhibió músculo anímico ganando el jueves una cita que se le quiso complicar en el campo del Racing Lermeño. Tras caer en Villamuriel (2-0), entregando el liderato y la diferencia de goles particular al cuadro palentino, los segovianos resolvieron ante el cuadro burgalés (1-3), un compromiso en el que se marcharon al descanso por detrás.El triunfo vale para encabezar la clasificación con dos puntos y un partido más que sus rivales, que visitan hoy al Venta de Baños en un derbi provincial.
El conjunto segoviano reaccionó en Lerma a una primera parte frustrante. Apostó por la salida de balón y el juego combinativo, pero la apuesta directa del rival se impuso. Los locales se adelantaron en un mal despeje y Tito Domingo optó por cambiar el esquema, quitando a uno de los tres centrocampistas y jugando con dos delanteros. “Nos dimos cuenta de que el partido no era para jugar al fútbol y el campo no estaba en condiciones”, explica el entrenador del Unami.
La duda del coeficiente El sistema de competición da el ascenso a Tercera División al campeón de los dos grupos y decide la tercera plaza dividiendo el número de puntos por el de partidos jugados, pues el grupo A, el del Unami, tiene un equipo menos. “Sabemos que son seis finales, pero intentaremos ganarlas todas. Es más fácil luchar por esto que por descender”, subraya Domingo. Será clave la visita del Sporting Uxama, que se acercaría a dos puntos de los segovianos si gana los partidos aplazados y amenazaría con superarles. El ascenso no es solo cuestión de números, sino de decimales.