El Tesoro Público volverá a los mercados hoy para intentar captar entre 3.000 y 4.000 millones de euros en una subasta de letras a 3 y 9 meses. El organismo no vende estos títulos desde el pasado 26 de agosto, cuando colocó 3.500,81 millones ofreciendo a los inversores intereses mínimos y próximos a cero en el papel a más corto plazo que vende el Tesoro.
En concreto, los intereses de las letras a 3 meses se moderaron una vez más y volvieron a tocar mínimos históricos al situarse en el 0,034% y el 0,040%.
Sin embargo, el organismo se vio obligado a elevar los intereses en la última subasta de letras (6 y 12 meses), celebrada el pasado martes, aunque colocó 5.000 millones sin problemas.
Además, el jueves cerró con éxito un emisión de un nuevo bono a tres años, que le permitió emitir 3.571,77 millones con la rentabilidad en mínimos.
Desde el comienzo del año el Tesoro ha captado 108.559 millones de euros dentro del programa de financiación regular a medio y largo plazo, lo que supone el 84% de la previsión de emisión incluida en la Estrategia del Tesoro para todo 2014.
Además, el coste medio de la deuda del Estado se situó en el 1,74% a 31 de agosto de este año, frente al 2,45% registrado al cierre del año pasado.
Recuperación
Sin embargo, aunte las buenas expectativas del Tesoro, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, avisó ayer de que la recuperación en la eurozona “está perdiendo impulso” y de que el elevado paro y la falta de crédito actúan como freno al crecimiento. Draghi se mostró dispuesto a activar nuevas medidas no convencionales para combatir el riesgo de un periodo prolongado de baja inflación, pero ha reclamado a los Estados miembros reformas estructurales para que su actuación tenga efecto.
“La recuperación económica en la eurozona está perdiendo impulso”, resaltó Draghi en una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara. El crecimiento se estancó durante el segundo trimestre y los indicadores recibidos durante el verano son “más débiles de lo esperado”, indicó el banquero.
La demanda doméstica en la eurozona sigue estando soportada, según Draghi, por una política monetaria acomodaticia, condiciones de financiación favorables y las reformas estructurales. “Al mismo tiempo, el inaceptablemente alto nivel de paro y el débil crecimiento del crédito frenarán probablemente la fuerza de la recuperación”, alertó el presidente del BCE, quier mencionó además los riesgos de un aumento de las tensiones geopolíticas y de “insuficientes reformas estructurales”.
Tras situarse en el 0,4% en agosto, la inflación “seguirá en niveles bajos en los próximos meses, antes de aumentar gradualmente en 2015 y 2016”.
Draghi defendió ante la Eurocámara la batería de medidas adoptadas por el BCE en junio y septiembre para combatir el riesgo de baja inflación: la reducción de los tipos de interés hasta el mínimo del 0,05%, el programa de subasta condicionada de liquidez TLTRO y la compra de deuda privada.
