De todos es conocido que la lucha contra el cáncer es una batalla larga y constante, pero ahora debe serlo más que nunca. Y es que la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) estima que a lo largo de este año se diagnosticarán en España más de 208.000 nuevos casos de esta enfermedad, mientras que el número de fallecimientos causados por esta patología ascenderá a unos 102.639. Además, uno de cada tres diagnósticos de esta dolencia, unos 162.000 nuevos casos, corresponde a un quiste desconocido por la mayoría de la población. Se trata de tumores como el melanoma, el cáncer de ovario o el de huesos, muchos de ellos prevenibles o que disponen de tratamiento, pero que generan una alta mortalidad debido a su escasa detección precoz.
Por esta razón, desde el Anderson Cancer Center Madrid destacaron ayer la importancia de reconocer los primeros síntomas de algunos de estos tumores menos conocidos, para poder detectarlos y tratarlos en sus fases más tempranas. Según explicó el doctor Antonio González-Martín, jefe de Servicio de Oncología de este hospital, entre estos quistes irreconocibles figura el melanoma, un cáncer cutáneo que se podría prevenir evitando la exposición al sol o empleando un alto factor de protección y que, cogido a tiempo, «no es difícil de curar, se puede hacer con cirugía. Otros tumores poco populares son las dolencias ginecológicas, como el cáncer de ovario, que desarrolla una de cada 60 mujeres a partir de los 50 años, lo que supone unos 3.000 casos al año», señaló.
Primeros síntomas. Asimismo, otros tipos de esta patología poco distinguidos son los del área otorrinolaringológica, es decir, los que afectan a órganos como la boca o la laringe. «Suelen debutar con un cambio en el tono de voz, una modificación o bulto en el cuello», apuntó el doctor. «Cogidos a tiempo, se pueden curar con radioterapia o con el uso de anticuerpos monoclonales». Prevenirlos pasa por rechazar el tabaquismo.
Pero las cifras aportadas por la SEOM son más altas que las registradas hace seis años, cuando se registraron más de 187.500 nuevos casos (20.000 más) y 98.700 muertes (en torno a 3.900 más). Sin embargo, según precisó esta sociedad científica, la diferencia entre ambos incrementos «confirma la tendencia a la disminución de la mortalidad por cáncer gracias a los avances, tanto en las técnicas diagnósticas como en los tratamientos».
