El Rey Felipe VI advirtió ayer de que el pueblo español “no está dispuesto a que se ponga en cuestión su unidad, que es la base de su convivencia en paz y libertad”. “La Constitución prevalecerá, que nadie lo dude”, afirmó. “La razón de ser y el funcionamiento de nuestro Estado democrático de Derecho así lo garantiza. Nuestro orden constitucional, los principios constitucionales en los que se basa nuestra convivencia se mantendrán plenamente vigentes”, subrayó posteriormente el monarca. En su discurso durante el acto de entrega de las acreditaciones a los nuevos embajadores honorarios de Marca España, el Rey recordó que él, como jefe del Estado, “estará siempre al lado de todos los españoles” y transmitió un “mensaje de seguridad en la unidad y continuidad del proyecto de convivencia nacional”.
Felipe VI recordó que, “después de tantos avatares históricos” que condujeron a España a “crisis, enfrentamientos y fracasos”, nuestro país “optó, sabia y definitivamente, por la vía de la concordia y de la convivencia, del entendimiento y de la democracia”. Por ello, destacó que el pueblo español ha hecho del “cumplimiento de la ley” que nace de la Constitución “su guía y su referencia diaria”. “Un pueblo que no está dispuesto a que se ponga en cuestión su unidad, que es la base de la convivencia en paz y libertad, que no está dispuesto a que se ponga en riesgo el modelo de progreso que, con su trabajo abnegado y comprometido, ha hecho posible el periodo de mayor desarrollo económico y social de nuestro país”, aseveró.
“En nuestra larga historia hemos sabido superar grandes dificultades y los mayores desafíos. Ahora no es tiempo de regresar al pasado, sino de reafirmarnos en nuestra voluntad de un presente y un futuro de progreso compartido y de convivencia democrática”, avisó posteriormente el monarca. Tras el discurso de Felipe VI, pronunciado en la madrileña Ciudad BBVA ante numeroros empresarios, políticos y representantes del ámbito de la cultura y el deporte, entre otros, se escuchó un grito de ‘¡Viva el Rey!’, que fue coreado por los asistentes al evento.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, también intervino en el acto de entrega de los galardones a los nuevos embajadores y, como el Rey, no tuvo más remedio que sacar a colación el desafío independentista catalán. “Lo que está pasando trae causa de un deterioro consciente de los que quieren dinamitar el proyecto común, esa Constitución de la concordia, y expropiar a los catalanes de su condición de españoles. Y esto ha sido precedido por un deterioro sistemático de la imagen de España en Cataluña”, remarcó el ministro.
Margallo volvió a advertir como en anteriores ocasiones de que una Cataluña independiente “no tendría la menor posibilidad de ser reconocida por Naciones Unidas y no formaría parte de la UE”, aparte del “desgarro sentimental” que, a su juicio, provocaría entre los catalanes que quieren seguir siendo españoles, y que les llevaría a una “pobreza cierta”.
